"Ni políticos, ni
toreros, somos taberneros. Riverita nace de la pasión de dos hermanos
por Madrid y su cultura. Un homenaje a las tabernas de siempre, en las
que se dan bien de comer y mejor de beber, pero de una manera divertida
e informal, donde el producto brilla por su excelencia. Una taberna madrileña
divertida e informal donde el producto, traído desde distintos
puntos de España, brilla por su excelencia. Nuestra propuesta
gastronómica incluye, además de chacinas, quesos y clásicos
de barra, cuchareo con fondo, guisos cárnicos y mucho más. Nuestro
espacio se inspira en los antiguos ultramarinos, creando un atmósfera
de antaño con detalles del siglo XXI.
Una de nuestras insignias es traer a Madrid el mejor marisco de distintas
lonjas españolas. Y, por supuesto, en su momento óptimo.
Así, a lo largo de todo el año, habrá una nutrida
oferta de carabineros, ostras, centollas, cigalas, zamburiñas
y más."
(Información extraída de su página
web)
Fundado en:
Agosto de 2021
Sumiller:
Francisco y Alberto Rivera.
Interiorismo:
Carlos Mayoral
Los dueños de Riverita son también los propietarios del restaurante
Candeli en la misma calle Ponzano 47.
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 30,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Está situado en la zona
norte de Madrid. En esta misma calle la Cofradía Club del
Tragón ha estado en otros cuatro restaurantes. En el nº 27
en Vagalume (cena 359)
en febrero de 2020, en el nº 39-41 en Alborán (cena 166)
en marzo de 2012, en el nº 47 en Con Amor (cena 236)
en septiembre de 2011, en el nº 51 en Arima (cena 367)
en julio de 202 y en el nº 16 en Los Arcos de Ponzano (cena 381)
en octubre de 2022.
Las cañas: Las tomamos en el local. Fueron
servidas en copas de cerveza, dobles de Mahou y pusieron de aperitivo
aceitunas
gordal sin hueso
aliñadas con pimientos rojos, verdes y cebolla a la vinagreta.
Posteriormente, según se fueron pidiendo más cervezas,
volvieron a poner aceitunas gordal ya sin la vinagreta de
verduras. Bebimos cuatro copas
a 3,95 € cada
una.
Nombre: Riverita, se refiere al apellido de los dueños.
Carta
en la web: Si, sin fotos y con precios.
Carta de
vinos en la web: Si, con precios.
Local: La fachada, con paredes de color beige y
un zócalo alto de color gris, presenta tres grandes puertas acristaladas
con marcos negros. Aunque la puerta de principal de entrada es la
situada en el centro, en el momento que se diseño en plena pandemia,
se pensarían para tener el local abierto a la calle y totalmente
ventilado. Cada uno de estos ventanales y/o puertas lleva encima
un toldo beige para proteger el interior de los rayos del sol. También,
un poco mas arriba, unos focos iluminan por la noche las ventanas
y el nombre de la taberna situado sobre la puerta central. En el
interior nos encontramos a la derecha con la barra de bar cuyo frontal
parece soportado por puertas de cuarterones de madera. El suelo es
de tarima antigua salvo el que bordea la barra que es de terrazo
ajedrezado. Las paredes que dan al exterior son de ladrillo visto
y el resto imitan a cemento. En una de ellas está insertado el logo
del local y debajo, en letras metálicas doradas, el eslogan "NI
POLÍTICOS, NI TOREROS, SOMOS TABERNEROS". En las otras paredes algún
cuadro moderno sin marco. Hay algunas columnas con el aspecto similar
al de las paredes pero con los bordes cubiertos por placas metálicas
de color negro reforzadas por otras trasversales dando la sensación
de seguridad. La iluminación, indirecta y con lamparas desde el
techo, es correcta. Las mesas son cuadradas con la superficie metálica
semejante al aluminio. Las sillas de madera de color negro como las
usadas
en las oficinas de mitad del siglo pasado que parecen que están de
moda. Hay también un sofá corrido, de color amarillo, en una de las
paredes. Nos pusieron en dos mesas juntas en el sofá y debajo
de la pared con el eslogan, es decir, al lado de la ventana de
la izquierda que da a la calle. No ponen ningún tipo de mantel o
similar. Si servilletas de tela de color beige. Los cubiertos
estándar y la vajilla blanca, aunque cada plato es diferente. Ponen
vasos
para el agua y copas para el vino. El local estaba lleno.
Comensales: Cuatro. Antonio Arnáiz, Raúl, Carlos
y Antonio de la Poza. Faltaron Justo, Ricardo y Antonio Avila.
Pan: Ponen panes individuales y posteriormente
tosta de aceite. Lo cobran, junto con el aperitivo, a 2,50 € persona.
Aperitivo:
No ponen o consideran aperitivo los platitos de aceitunas de las cañas.
Platos a compartir:
Alcachofa rellena de
rabo de toro y muselina de yuca trufada: La sirven en un
plato llano cubierta por la salsa con exceso en el plato. Por encima
unas hojitas decorativas. Resultan ricas para dos y
aceptables para uno que las califica con un cinco. Uno de los comensales
viene con poco apetito y come menos que el resto, en este caso no lo
toma, por eso son tres unidades las que se
pidieron. Salen a 8,50 € cada una.
Ensaladilla rusa tradicional con
ventresca de bonito y mojama: La traen en una fuentecita.
En el centro la ensaladilla en forma cilíndrica con unas lascas de
ventresca por encima y con pimiento confitado en vez de mojama.
El resultado era vulgar y corriente, siendo la patata un puré sin
excesivo sabor. La ración la tomaron tres
comensales y un cuarto la probó. Se pidió una ración
a 13,80 €.
Txangurro Riverita al
estilo Donosti: Los
sirven en su propio caparazón en forma de puré. Lo ponen con pan tostado.
Aparte, el resultado fue que estaba normal para tres personas y muy
bueno para uno. Se pidió una ración a 26,00
€.
Callos caseros y su toque picante: Los
traen en un plato hondo con borde ancho al que no llega ni el caldo.
Ración escasa, los callos estaban buenos, ligeramente dulces.
Se pidió una ración a 16,50 €.
Tabla de quesos artesanos: Los
traen, como dice su nombre, en una tabla ovalada. Son cuatro tipos
de queso y por cada uno cuatro porciones. Se acompaña con unas pocas
nueces y cuatro uvas blancas y otras cuatro tintas. Gustaron a los
tres comensales que los probaron. Son estos tipos de queso: Majorero
curado al pimentón (Gran Reserva, D. O. España).
Herrero tierno ahumado (D.O. España). Tres leches
azul de Pría (D. O. Asturias). Manchego Dehesa de los
llanos (D. O. España). Los quesos eran porciones de otras mayores
que venían en un
pack de plástico y es curioso que en uno ponía
realmente la denominación de origen y en otros solo ponía
España.
Se pidió una ración a 19,00 €.
Postres:
Hojaldre de manzana hecho al momento: Se
presenta en un plato de postre. Sobre él una bola de helado de vainilla.
Gustó. Se pidieron tres,
cada uno a 8,00 €.
Ganache de chocolate negro salado sobre
cama de chocolate blanco: Lo
traen en una fuentecita. El ganache es una mezcla de chocolate y nata.
Sobre una crema blanca ponen dos porciones de ganache moldeadas con
cucharas. Encima unas hojas de menta y a los extremos dos moras.
Cansino, resultando sólo aceptable. Se pidió un plato
a 8,00 €.
Cafés
e infusiones:
No tomamos.
Vinos:
Azpilicueta
crianza 2019: Vino tinto con denominación de origen
Rioja, de bodegas Azpilicueta (www.azpilicueta.com).
Elaborado con uva Tempranillo 85%, Graciano 10% y Mazuelo 5%. Tras
un año de crianza en barrica de roble francés y americano,
con dominio del americano sobre el francés. Completa su envejecimiento
en botella en torno a los seis meses. Estaba bueno
si bien lo sirven con algún grado
de más. Se pidió una botella a 22,00 €. El precio
aproximado de venta al público en una
tienda es de 9,00 € la botella. El restaurante multiplica por 2,4
veces el precio de venta al público en un comercio.
Copas: Invitan, previa petición de un comensal
a chupitos. Uno no quiere y el resto pedimos dos de Limoncello y uno de
crema de orujo.
Servicio: Muy atento. Una vez que hemos tomado
los chupitos, y tras nueva petición por parte del mismo
comensal, nos ponen el cuarto chupito para que el mismo repita.
Descuentos: No
hubo, pero nos invitaron al café y a chupitos.
Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena,
sin incluir las cañas
ni las copas, el 84,8% corresponde a la comida y el
15,2% a la bebida.
La carta y la factura: Los precios en ambas coinciden
y contienen el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario final: Local con gente joven, éramos
las únicas personas veteranas. Había música de fondo
todo el tiempo. Salimos a 42,1 € por comensal, si bien una persona
comió bastante menos que el resto, por lo que baja el
importe total de modo considerable. Mesa
de tamaño adecuado. Servicio muy atento.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.