"Te proponemos platos
contemporáneos
con toda la esencia tradicional segoviana de fondo. Combinamos nuestras mejores
recetas tradicionales con nuevos platos y sabores. Una variedad de sofisticadas
recetas que te harán disfrutar de cada bocado. Las mejores materias
primas cocinadas con el máximo cuidado del detalle. Los Arcos
de Ponzano, gracias a su trayectoria y su saber hacer, se ha convertido
en uno
de los mejores asadores en Madrid. Te ofrecemos la posibilidad de disfrutar
del tradicional asado segoviano sin salir de la ciudad. Además,
disponemos de la más sorprendente variedad de tapas
y platos diferentes para los más intrépidos comensales.
Mantenemos unos elevados estándares en la elaboración de
nuestros platos. Contamos con una larga tradición y experiencia
en cocina segoviana. Por eso actualmente somos considerados uno de los
mejores asadores de Madrid. Fusionamos la tradición con la cocina
más moderna y actual en nuestros platos más arriesgados.
Los Arcos de Ponzano es un restaurante con solera fundado en 1952"
(Información extraída de su página
web)
Fundado en:
1952
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 38,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno e historia: Se encuentra situado en el
barrio de Chamberí, al principio de la calle Ponzano entre
Santa Engracia y José Abascal. En sus inmediaciones está la
boca de metro de Alonso Cano.
Lo fundó, en 1952, un matrimonio procedente
de Turégano, población segoviana y actualmente lo
dirige una tercera generación. Es complicado
aparcar en esta zona de ocio que está llena de restaurantes.
En esta misma calle la Cofradía
Club del Tragón
ha estado en otros cuatro restaurantes. En el nº 27 en Vagalume
(cena 359) en febrero
de 2020, en el nº 39-41 en Alborán (cena 166)
en marzo de 2012, en el nº 47 en Con Amor (cena 236)
en septiembre de 2011 y en el nº 51 en Arima (cena 367)
en julio de 202.
Las cañas: Las tomamos en la cervecería
Ponzano. Fueron tres cañas y una copa de vino. De aperitivo
pusieron unos torreznos que estaban muy buenos.
Nombre: Los Arcos de Ponzano. Hace referencia, por un
lado, a los arcos que forman el acueducto de Segovia, provincia del fundador
del bar, y por otra el nombre de la calle donde está situado.
Carta
en la web: Si, sin fotos. Descargable.
Carta de
vinos en la web: No.
Local: Ocupa los bajos de los números 16
y 18 de la calle Ponzano. Exteriormente, hasta este año, la
fachada tenía un toque rústico en ladrillo visto con
cada una de las ventanas y puertas incrustadas en arcos resaltados
con
pilares y dovelas de rasilla. Ahora
se han alisado las paredes y se ha pintado de color granate modernizando
su apariencia. Un dibujo sobre azulejos, representando
al acueducto de Segovia, indica el nombre del restaurante. Se entra
directamente por el bar, dejando la barra a la derecha. Al fondo
se diversifica en varios salones y girando
a la izquierda está el comedor en el que cenamos. Una de las
paredes da directamente a la calle Ponzano y tiene dos grandes
ventanales y una puerta acristalada por la que, de día, entra
suficiente luz. Parece ser que últimamente se ha redecorado
para actualizarlo dejando todo en tonos claros. El techo es blanco
y mantiene, pintadas en color madera, las vigas existentes previamente.
Las paredes, beis claro, tienen en la parte inferior un zócalo
a media altura de madera, del mismo tono y con unas tachuelas
negras en cada una de las traviesas verticales que lo forman. Hay
cuadros con bodegones, alguna estantería
y papel pintado decorativo. La iluminación la proporcionan
lámparas
en el techo y apliques rústicos que se han pintado de blanco
para actualizarlos. Es adecuada. El suelo también es de color claro
realzando
la luminosidad. Las mesas rectangulares. Las sillas de madera,
pintadas de blanco y con cojines para hacerlas más cómodas.
Suficiente separación entre mesas y algo menos espacio entre
comensales. Llevan un bajo mantel marrón y un mantel
blanco. Las servilletas de tela blanca. La vajilla mixta, con platos
modernos y clásicos.
La cubertería
estándar. Ponen copas para
el vino y vasos con forma de copa para el agua. En el comedor
sólo una mesa ocupada y
los otros salones están vacíos.
Quizás el
tipo de comida es más apropiada
para el medio día que para
una cena.
Comensales: Cinco, cuatro del club, Ricardo,
Antonio
de la Poza, Carlos y Antonio Ávila. Faltaron Justo, Antonio
Arnáiz
y Raúl.
Acompañantes: Álvaro Ávila.
Pan: Ponen una barrita de pan a cada uno. Con
el aperitivo lo cobran a 1,90 € por
comensal.
Aperitivo:
Chistorra: La traen en una pequeña sartén
negra. Ponen cinco trocitos fritos. Estaba buena, no demasiado grasienta.
La cobran
junto con el pan.
Entrantes:
Tortilla
trufada y cremosa: La sirven en un plato llano moderno.
Es una tortilla de patatas mediana con un poco de salsa por encima.
No se aprecia el sabor a trufa y la salsa es algo escasa. Estaba
buena sin más. Se pidió una
ración
a 13,45 €.
Soldaditos de Pavía
con salsa sirachimayo: Los
sirven en una fuente. Sobre unas hojas de verdura se pone el bacalao
frito y se añade unos chorreones de la salsa completándose
con tomatitos sherry cortados. La salsa sriracha mayo, de origen
tailandés,
mezcla equilibradamente el dulce, el salado, el picante y el ácido.
La salsa se debería poner aparte del bacalao por si a alguien
no le gusta lo picante. El soldadito estaba bueno y bien frito. Se
pidió una
ración
a 16,50 €. Al ser cinco comensales y venir en la
ración cuatro soldaditos, se pidió uno
más cobrando por todos 21,00 €. Cada soldadito
sale a 4,20 €.
Torreznos segovianos: Los
traen en un recipiente pequeño parecido al usado para freír.
Vienen sobre papel absorbente. Estaban bien fritos, crujientes sin
estar duros
y de buen sabor. Muy buenos. La ración sale a 8,90 €. Se
pidió media ración a 5,50 €.
Principales:
Entrecot madurado en
Bourbon fileteado (450gr): Lo sirven en un plato llano,
cortado y acompañado de patatas fritas y pimientos verdes
fritos. Estaba en su punto, muy bueno. Se
tomó uno a 23,90 €.
Cuarto de cochinillo
asado: Lo
sirven en una fuente de barro típica. Al pedir dos cuartos viene medio
cochinillo. A cada cuarto le corresponde un acompañamiento,
patatas fritas o ensalada, por lo que pedimos una de cada. El cochinillo
estaba muy bueno. Se tomaron dos cuartos, cada uno
a 46,90 €.
Postres:
Torrija de sobao pasiego "El macho" con
helado de mantecado: La sirven en un plato llano pequeño.
Es una porción rectangular acompañada por un poco de
heladoy un rulo de barquillo comercial. Por encima
unos polvos de azúcar glas. El helado normal y el aspecto de la
torrija, medio quemada, no es muy agradable. Es mejorable. Se pidió una
a 7,50 €.
Ponche segoviano: Es un postre
típico de zona de Segovia que data de 1926. Está patentado. Es un bizcocho
de harina, huevos y jarabe de agua y azúcar
relleno de crema pastelera con una
capa delgada de mazapán por encima.
Se decora con azúcar glas que se derrite con un hierro para darle su
forma de rombo característica. Se sirve en plato llano con
el azúcar glas espolvoreado y un barquillo. Estaba muy bueno. Se
pidieron dos, cada uno a 6,50 €.
Leche frita: Este postre, cuyo
origen es incierto, se cree originario de Zamora. Está hecho de harina
cocida con leche y azúcar que una vez espesa se corta y se fríe.
Lo sirven igual que la torrija sólo que cambian el helado por la nata.
Buena. Se
pidieron dos, cada una sale a 6,00 €.
Cafés
e infusiones:
Se pidieron tres cafés a 2,50 €.
No ponen nada para acompañarlos.
Vinos:
Arzuaga crianza
2019: Vino tinto con la denominación de origen Ribera
del Duero. De las bodegas Arzuaga Navarro, (www.arzuaganavarro.com).
Está elaborado con uvas de la variedad Tempranillo 94% y 6%
Cavernet Sauvignon. Criado durante dieciséis meses en barricas de roble
francés
y americano. Bueno. Pedimos dos botellas. El precio en la carta es
de 31,00 € cada
una. El precio aproximado de venta al público en una tienda
es de 20,50 € la botella, por lo que el restaurante lo vende
un 50% más caro que el precio de venta al público en
un comercio. Este vino lo hemos pedido
varias veces, en
Nicolasa (cena 262),
en Goizeco Kabi Ar (cena Nº 270),
en Asador Arizmendi (cena 289),
en Imanol (cena 320)
y
en Filandón (cena 334).
Copas: Invitaron a chupitos. Pusieron un par de frasquitas
de pacharán y crema de orujo.
Servicio: Correcto y amable. Van todos
uniformados.
Descuentos: No
hubo.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas
ni las copas, el 71,8% corresponde a la comida y el
28,2% a la bebida.
La carta y la factura: Los precios en ambas coinciden
y contienen el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario final: Local amplio. Mesa rectangular con
espacio lateral justo y distancia adecuada entre mesas. La iluminación
buena. Platos típicos segovianos apropiados para la comida más que para
la cena, quizás por eso, aunque el bar estaba repleto el comedor estaba
casi vacío. El servicio
correcto.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.