"Santa Rita es un
restaurante de carácter mundano y exquisito. Ambiente informal
y actual con interiorismo acogedor y cálido. Aquí la brasa
es la protagonista. Cocinamos productos frescos y de temporada, carnes,
pescados y arroces y rescatamos las verduras “olvidadas” añadiéndoles
el ingrediente fundamental del carbón. Estamos en Madrid,
en pleno barrio de Chamberí, entre Santa Engracia y Plaza Olavide."
(Información extraída de su página
web)
Fundado el:
16 de junio de 2016
Chef:
Ana Sánchez
Jefe de sala:
Gian Luca Faverio
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 35,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: En la zona centro de Madrid, cerca de
la plaza de Olavide. Difícil de aparcar y con otros restaurantes
cerca entre ellos Gaudium, en el que la Cofradía Club del
Tragón
estuvo el 26 de abril de 2013, en la cena Nº 278.
Las cañas: Las tomamos en el bar "Taste
Me" que están en la esquina entre las calles Santa
Engracia y Santa y Feliciana. Fueron dos cañas y dos vermut.
Pusieron una tapa de ensaladilla
rusa, a compartir, que estaba buena. También tomamos tres
vermús
en la mesa del restaurante, a 4,50 € cada uno. Coincidiendo
con esto nos pusieron el aperitivo de la cena y no nos pusieron
tapa.
Nombre: Al parecer tuvieron
diversos retrasos para poner a punto el restaurante por lo que se hacía
inalcanzable. Por eso pensaron en santa Rita, patrona de los imposibles.
Rita, es al parecer, un diminutivo
de
Margherita,
nombre
de la santa italiana de Cassia, Margherita Lotti.
Carta
en la web: Si, sin fotos y con precios
Carta de
vinos en la web: No
Local: Está situado en la esquina de las
calles Santa Feliciana y del Castillo. La fachada está pintada
de color beige con un zócalo a media altura de granito. Presenta
tres grandes ventanales, hasta casi el suelo, en cada una de las
dos fachadas,
además de la puerta de entrada por la calle Santa Feliciana.
Las ventanas y la puerta están protegidas del sol por toldos
plegables de color crema. En el de la entrada lleva el nombre del
restaurante escrito. En la acera, a modo de terraza, hay mesas con
parasoles
grandes del mismo color que los toldos. Al entrar nos encontramos
un pequeño recibidor acristalado y traspasado este,
un semi reservado con una mesa grande a la izquierda, la cocina enfrente
y a la derecha se extiende el salón que hace esquina. Los
baños
se hayan bajando por una escalera en el salón.
Las mesas más grandes están junto a los ventanales,
en medio hay un pasillo y al otro lado, junto al muro de media altura
de la escalera, el
resto de mesas. Las paredes que dan al exterior están
picadas
hasta
dejar a la vista el ladrillo, el resto son
de color blanco. Hay algunos cuadros sobre ellas y un dibujo de santa
Rita iluminado con una rosa en la mano y una corona hecha con tenedores
y cucharas dorados. Dicen que el marido de la santa le prohibía dar
de comer a los pobres y una vez la descubrió con algo escondido
en sus ropas, un pan. Al obligarla a enseñárselo,
el pan se convirtió
en una rosa y eso es lo que le mostró. La iluminación
de día debe ser fabulosa, de hecho hay cortinas en los ventanales
para atenuarla,
sinembargo por la noche es algo escasa, a pesar de los apliques en
paredes y lámparas sobre las mesas. Aunque en la pared tras
de nosotros había un gran espejo, no lograba mejorarla. El
suelo es de imitación
de tarima y los techos, blancos, llevan incorporados la climatización.
Las sillas son modernas, de madera con respaldo y tapizadas en diferentes
estilos. Las
mesas son tambien de madera con pie metálico, redondas
y cuadradas, estas
últimas son fácilmente agrupables. Nos situaron en una mesa
redonda al final
del comedor,
junto a la última
ventana que da a la calle del Castillo. La separación entre
comensales fue adecuada y entre mesas aceptable. No ponen mantel
y las servilletas
son de papel. La vajilla es muy variada, con algunos platos
modernos y otros que pertenecen a vajillas antiguas que la dueña
se encargó en recopilar por Madrid. La cubertería
estándar. Ponen copas para el
vino y vasos para el agua. Local casi lleno.
Comensales: Cinco del club, Ricardo,
Antonio
de la Poza, Carlos, Raul
y Antonio Ávila. Faltaron Justo y Antonio Arnáiz.
Pan: Ponen una panera de mimbre
para todos. Contiene pan de miga cortado. Fue insuficiente y posteriormente
se pidió más. Lo cobran junto con el aperitivo a 1,50 € por
comensal.
Aperitivo:
Mortadela de Bolonia: Sobre
un plato llano, pusieron unas láminas finas del embutido, dejándolas
caer, para darle volumen. Encima unos picos gruesos. Estaba buena. Lo
cobran junto con el pan.
Entrantes:
Berenjenas
orientales a la brasa con salsa romesco: Las traen en un
plato hondo negro. Son alargadas y vienen asadas y peladas, unas
encima de otras en el centro del plato. A ambos lados una ligera
cucharada de la salsa
y
por
encima
unas hojitas verdes. Las berenjenas estaban muy buenas y tiernas.
Originales. Se echa de menos algo más de salsa romesco. La
ración
la cobran a 14,00
€. Se pidió una.
Gambones al tandoori
con guacamole y aliño de mango: La
traen en una fuente alargada. Sobre una franja de salsa guacamole
y aceite se sitúan los gambones asados teóricamente
en un horno tandoor (horno típico de la india hecho de arcilla
o metal). Se añade unos
goterones de salsa de mango alrededor. Estaban muy buenos y tenían
un ligero toque picante. El sabor del guacamole y el del mango enmascaran
al del gambón. Las salsas serían innecesarias. Tomamos
dos gambones cada uno. Se pidió una ración
a 18,00 €. El gambón sale a 1,80 €.
Cassoulet de mejillones
con chilli, cebolla roja y tomates cherry: Los
taren en una olla de porcelana blanca. Lleva lechuga
y cebolla finamente cortadas, tomates cherry y medio limón.
Estaban muy buenos pero lo más rico era la salsa, ligeramente picante.
Se
pidió una ración a 16,00 €.
Principales:
Bacalao dourado al estilo
portugués: No es un plato que inicialmente pidieramos.
Viene como consecuencia de que sólo quedaba una ración
y media de cocochas de bacalao y habíamos pedido dos. Lo sirven en
un plato hondo. Al fondo una cama de verduras
asadas como tomates, pimientos y cebolla. Encima una tajada de bacalao
con hojas verdes por encima. Estaba entre bueno y espectacular. Se
tomó una a 16,00 €.
Kokotxas de bacalao: Es
un plato fuera de carta. Lo sirven en un plato llano de color gris.
No había para dos raciones, que era lo que habíamos pedido,
y nos dice el maître
que
nos
pone todo lo
que
había,
una
ración y media, pero que sólo cobran una. La otra ración
que se pidió nos
la sustituye por un bacalao dourado. Están rebozadas y se sitúan
en el plato alrededor de dos recipientes de salsa ligera de ali oli.
Se acompaña
con dos gajos de limón. Estaban muy buenas, para alguno el mejor
plato, bien desaladas y en su punto. Se tomó una ración
y media a 20,00 €.
Pulpo gallego
al carbón, parmentier de patata y ali oli de ajo negro: Los
traen en una fuente moderna blanca. Es una patita de pulpo a la brasa
que se apoya sobre el parmentier de patata. Alrededor el jugo del
pulpo, unos goterones de salsa y una cuchara de ali oli de ajo negro.
Se completa con un picadillo de cebollino por encima. Estaba muy
bueno. Se pidió uno
a 24,00 €.
Tartar de
salmón con aguacate: Lo traen en una pequeña
fuente de color negro. Tanto el salmón como el aguacate vienen
cortados en daditos y están bien mezclados. Por encima, en
forma de tiras, algas wakame y semillas de sésamo. Estaba
muy bueno. Es un plato fresco y ligero. Se pidió uno a 15,00 €.
Bacalao
noruego al ajoarriero: Lo sirven
en un plato hondo. El bacalao aderezado y desmigado está en el centro
y por encima lleva unas hojas verdes cocinadas. Un par de aceitunas
negras decorativas completan el plato. Bueno. Se pidió uno
a 19,00 €. Lo cobraron como bacalao dourado
a 16,00 €.
Postres:
Apple crumble de manzanas asadas a la
brasa: Lo
traen en plato llano. Es una porción de tarta acompañada de una bola
de helado sobre migas de galleta y coronada por una hoja de menta.
Estaba buenísima. Se pidió una a 7,00 €.
Lingote de torrija con polvo de galletas
caramelizadas y leche de coco infusionada: Lo
traen en un plato hondo oscuro. En el centro, rodeada de la leche de
coco, la torrija, con el polvo de galleta por encima. A los lados
un poco de crema de dulce de leche con una hoja de menta. Mas bien
parece una tarta y rompe con el concepto de torrija. Muy buena. Se
pidió una a 7,00 €.
Tiramisú el original: Lo
presentan en un plato transparente con relieves. Sobre un brochazo
de chocolate, que va de lado a lado del plato, se sitúa una porción
cuadrada del postre. A modo decoratívo lleva una physalis en una esquina,
que es una fruta tropical
parecida al tomate cherry pero de color naranja. No está mal pero no
es el mejor que hemos tomado como se anunciaba. Se pidieron tres, cada
uno a 7,00 €.
Cafés
e infusiones:
Se pidió un café cortado a 2,35 € y uno con leche a 2,75
€.
No ponen nada para acompañar.
Vinos:
Muss 2018: Tinto
con denominación de origen Vinos de Madrid. Embotellado por bodegas
Licinia wines Madrid S. L. (www.licinia-wines.myshopify.com).
Está elaborado con uvas 75% Tempranillo, 15% Syrah, 5% Cabernet
Sauvignon, 5% Merlot. Crianza durante seis meses en barricas de 500 l
de roble francés. Bueno. Su precio en la carta es de 17,00 €.
El precio aproximado de venta al público de una botella en una
tienda es de 10,00 €,
el restaurante la vende a 23,00 € por lo que lo vende
aproximadamente a un 130% más
caro que el precio de venta en un comercio. Este vino
ya lo pedimos en el restaurante Vinos de Bellota, el 25 de marzo de 2022
en la cena Nº 374.
Pedimos dos botellas.
Copas: Invitaron a chupitos. Nos pusieron una pequeña
botella de limoncello casero.
Servicio: Correcto. Nos sirvió el directamente el
dueño. No ponen mantel, las servilletas son de papel y no hay plato para
poner el pan.
Descuentos: No
hubo.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas
ni las copas, el 77,5% corresponde a la comida y el
22,5% a la bebida.
La carta y la factura: Ambas coinciden y contienen
los precios con el I.V.A incluido, como debe ser. Hay un error en la
factura, quizás por confusión, en contra del restaurante. Cobraron dos
bacalaos dourados y lo que sirvieron fue un bacalao dourado y otro ajoarriero.
La diferencia
en
contra
del restaurante
es de
3,00
€.
Comentario final: Cenamos en el interior en una mesa
redonda de tamaño apropiado y distancia correcta con otras mesas. La
iluminación algo escasa. No tienen mantel y las servilletas son de papel.
Buena presentación de los platos que en general estaban bien cocinados
y buenos o muy buenos. El servicio correcto. Factura con un pequeño error
de 3,00 € a favor nuestro.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.