"Disfrutar de una cocina sencilla, hecha con amor, regada con un buen vino
y deleitarse con un dulce final en buena compañía, es todo ello un verdadero
placer para cuerpo y espíritu.
Podría decirse que es, prácticamente, como acariciar el cielo con la punta de
los dedos. Abrimos nuestro restaurante, concebido como un lugar íntimo y especial,
en el que todo aquél que nos acompañe puede abrir sus sentidos y dejarse llevar
por un momento gastronómico
placentero. Recetas tradicionales, hechas con mimo, se funden en un
cálido entorno para envolver con una suave caricia los sentidos del comensal.
La sencillez de nuestros guisos y entrantes, junto con las mejores carnes
y pescados delicadamente elaborados hacen que el placer de prepararlos, para
el deleite de nuestros clientes, sea nuestra pasión
diaria."
( Información extraída de su página
web )
Fundado en:
Noviembre de 2008
Chef:
Juan Carlos Peñas
Precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 40 €.
COMENTARIOS:
Nombre: Gaudium.
Proviene del latín y significa “Placer de los Sentidos”. Se lo pusieron,
como dicen su página web, porque
esa es la vocación del restaurante, dar placer a los sentidos.
Miguel
Ángel Peñas: Economista de profesión, decidió
pasarse a los fogones para dar rienda suelta a su pasión y emprender
esta aventura junto con su hermano.
Carta
en la web: Si,
con precios y sin fotos. Está desfasada con respecto a la del restaurante.
Carta de
vinos en la web: Si,
con precios.
Las cañas: Las tomamos en la mesa. Fueron
cinco tercios de San Miguel 1516. Para picar pusieron unas porciones
de queso manchego con rebanadas de pan tostado. Bueno. Las cobraron
a 3,10 € cada una.
Local: Se encuentra en pleno barrio de Chamberí.
Ocupa el lugar del antiguo restaurante Centeno. La fachada
presenta dos grandes ventanales a ambos lados de la puerta y sobre
ellos,
en color
marrón
característico
del local, unos toldos con el nombre y logo del restaurante. Se accede
a través
de un vestíbulo
de cristal que, además de aislarlo del exterior
sin
quitarle
luminosidad,
redirige
la entrada
hacia un lateral
aprovechando al máximo el comedor. Este se encuentra dividido
en tres zonas. En la primera, pequeña, nada más entrar,
se encuentra una pequeña barra de bar usada como recepción,
las escaleras de bajada
a los
servicios y dos mesas. La segunda, a continuación,
es la más
amplia y podríamos decir que es el salón principal.
Por último,
al fondo, un pequeño saloncito por el que se accede a la cocina.
Al principio, al haber reservado para seis, nos situaron en una mesa
en la primera zona, junto a la ventana, pero como finalmente acudimos
siete, nos prepararon una más grande en el tercer salón
a modo de reservado. La decoración
moderna y sencilla. Las paredes están pintadas en amarillo
con tonos suaves. De ellas cuelgan algunas fotografías anodinas
de gran tamaño
con imágenes de arena del desierto, una escalera de caracol,
etc... El techo es de escayola, pintada en blanco y azul pastel.
La iluminación,
correcta, se consigue
principalmente con halógenos en el techo. El suelo aparenta
ser de madera. El local tiene una capacidad para unas cuarenta personas.
Las mesas, de forma rectangular, están separadas adecuadamente.
Llevan, sobre un tapete marrón, manteles y servilletas blancas.
Las sillas con respaldo alto y tapizadas imitando piel.
Copas
para el vino y sin pie para el agua. Cubertería moderna.
La vajilla blanca, actual, con formato clásico salvo en
las fuentes rectangulares
de los platos principales. La música ambiental estaba
muy alta y hubo que decir que la bajaran y aun así tardaron
en hacerlo.
Comensales: Siete. Antonio Arnáiz,
Raúl, Antonio de la Poza, Carlos, Justo, Ricardo y Antonio Ávila.
Pan: Son piezas individuales, de diversos tipos y formas,
que te sirven sin opción a elegir. Algunas vinieron calientes, recién
hechas. No ponen un plato donde dejarlas. Junto con el aperitivo lo cobran
a 2,70 € por
persona, aunque no nos consta en la factura.
Aperitivo:
Pulpo marinado: Sobre
unas tostadas de pan va un picadillo de pulpo. El condimento enmascara
el sabor del molusco. Normal, sin nada que destacar.
Entrantes:
Croquetas de ibérico: Se presentan en un plato
llano. Son ocho, distribuidas radialmente desde el centro del plato
donde hay algo de verdura. Bunas, crujientes por fuera y suaves por
dentro, en su punto. Hechas de forma tradicional, se notan, aunque
pocos, los pequeños trocitos de jamón. Se pidió una
ración.
El plato lo cobran a 9,00 €. (6,30 € con descuento.) Cada
croqueta sale a 1,12 €.
Hummus con verduras en tempura: Se
presentan en un plato rectangular, las verduras a un lado y al otro
una cazuelita con el puré de garbanzos. Buena la combinación.
Mejor la tempura que el hummus. Se pidió una
ración a 12,00 € (8,40 € con
descuento.)
Revuelto de morcilla con jamón ibérico: Lo
tren en un plato llano. El revuelto se concentra en el centro como
si fuera un pastel y está recubierto por lonchas finas de jamón. El
huevo poco cuajado y la morcilla como diluida. Bueno. Supo a poco.
Se pidió una
ración a 11,50 € (8,05 € con descuento.)
Láminas de pulpo asado al pimiento de candela: Lo
sirven en plato llano. Los tentáculos están cortados
longitudinalmente en finas láminas recubriendo el recipiente.
Por encima aceite y azafrán. Estaba muy bueno. Se pidió una
ración
a 18,00 €. (12,60 € con descuento.)
Segundos:
Lomo de buey con patatas al tomillo: Lo sirven
en un plato grande, de forma rectangular. La carne, a un lado,
ocupa la mayor parte de él, sobre ella unos granos de sal
gorda. Se completa con un pimiento verde y patatas fritas, al tomillo,
cortadas en cubitos.
La carne muy buena. Las patatas no gustaron. Se pidió uno a
25,00 €.
(17,50 € con
descuento.)
Rabo de toro con uvas: Lo sirven en plato llano
rectangular. Son tres porciones de rabo de toro guisado bañados
en una salsa con uvas. Se acompaña, en una esquina,
con un
poco de arroz amarillo agrupado en forma trapezoidal. Ración
generosa y buena. Se pidió un
plato a 17,50 €. (12,25 € con descuento.)
Bacalao gratinado con alioli de tomate seco y albahaca: Lo
sirven en el mismo tipo de plato llano rectangular. En el centro unas
patatas y de canto, apoyado en ellas, una porción de bacalao gratinado.
Se decora con un
chorreón
de aceite alrededor. Sin nada que destacar. Se pidieron dos raciones
pero solo quedaba una. El
plato sale a 25,00 €.
(17,50 € con descuento.)
Hamburguesa de salmón y mahonesa de wasabi: Se
presenta, como antes, en plato llano rectangular. El salmón
picado y en forma de hamburguesa. Está hecho, al igual que el
tomate que lleva encima, a la plancha.
Se
acompaña por aros de cebolla, berros y en una esquina la mahonesa
de wasabi. No gustó. Una forma de estropear el salmón.
Se pidió un
plato a 17,00 €. (11,90 € con descuento.)
Lomos de melva en salsa: No estaba en la carta.
Se pidió en lugar del Bacalao. Lo sirven en un plato hondo. En
el fondo se encuentra la salsa a base de puré de patata con paté,
aceitunas negras, pera y un condimento asiático ácido y picante.
Sobre ella los lomos de melva, cortados, más hechos por fuera que por
dentro, con sal gorda por
encima. Decorando el plato tres trocitos de pera y ajo. La salsa, buena,
gustó más que
la
melva.
Se pidió un
plato a 17,00 €. (11,90 € con
descuento.)
Atún al caramelo de menta: Se presenta en un
plato llano, grande y rectangular, dos porciones de atún, de un
dedo de grosor, una sobre otra separadas por una capa salsa de tomate.
Encima unas tiras de pimientos verdes y rojos. Se acompaña con
brócoli
bañado en la salsa de menta. El atún estaba en su punto,
aunque llegó
templado, rojo por dentro y hecho por fuera. Sabroso, muy bueno, al igual
que la guarnición. La salsa le da un toque de frescor muy agradable.
Se pidió un
plato a 18,00 €. (12,60 € con
descuento.)
Postres:
Tarta de queso manchego, uvas y gelatina de moscatel: Lo
sirven en plato llano. Tiene forma cilíndrica y textura de flan.
La gelatina de moscatel, transparente, ocupa una fina capa superior y deja
de ver una uva de su interior. Se decora con un chorreón de jarabe
de fresa. Muy rico, delicioso. Hace bueno al dicho popular: "las uvas
con queso saben a beso".
Se pidieron
dos
postres
a
6,00 € cada
uno. (4,20 € con descuento.)
Strudel de manzana al estilo de Viena y helado de vainilla: Lo
traen en plato llano. Son dos porciones de pastel, una apoyada sobre la
otra y sobre esta la bola de helado de vainilla. Se decora con un chorreón
de jarabe. Buena la tarta y muy bueno el helado. Se pidieron tres a 6,00 € cada
uno. (4,20 € con
descuento.)
Canelón de crema sobre sopa de chocolate y caramelo de
naranja: Se
presenta en un plato hondo. La salsa de chocolate y naranja se encuentra
al fondo y sobre ella los tres canelones de crema, semejantes a las filloas.
Por encima espolvoreados con azúcar glas. Sin nada que destacar. Se pidieron
dos, a 6,00 € cada uno. (4,20 € con descuento.)
Cafés
e infusiones: Se
tomaron cuatro cafés cortados, tres de ellos descafeinados
y tres infusiones menta-poleo. No los cobraron.
Vinos:
Ars Romántica de Bardos: Vino
tinto crianza 2009, con denominación de origen Ribera del Duero.
Bodegas De Bardos, (www.debardos.com).
"Ars Romántica
es un vino de autor moderno, con una personalidad que denota gran suavidad
y dulzura,
fruto
de una gran
selección
de uva. Su
crianza se realiza durante 14 meses en barricas de uno y dos años
de roble
francés." Elaborado con uvas Tempranillo. Bueno.
Tomamos dos botellas a 18,00 € cada una. El precio aproximado en
la calle es
de 10,70 €. Se multiplica 1,68
veces.
Marqués de Fonseca: Vino
blanco con denominación de origen Rías Baixas.
Elaborado con uvas Albariño 100%. Bodegas Vázquez Nieves (www.bodegasvazqueznieves.com).
Se tomó una botella a 17,50 €. El precio
en la calle es de aproximadamente
5,50 €. Se multiplica 3,18
veces.
Copas: Invitaron
a chupitos. Pedimos dos de hierbas y dos de pacharán.
Porcentajes: Del
total de la factura, un 6,3% corresponde a cañas (sin
descuento sería el 4,9 %). Sin tener en cuenta las cañas
y copas, el 70,8% del precio de la cena corresponde a comida y el 29,2%
a bebida (sin descuento, sería el 77,6% y 22,4% respectivamente).
Servicio: Claramente insuficiente e inexperto. Solo una
camarera atiende a todas las mesas. No pusieron vaso para agua a
todos los comensales, lo mismo con la segunda botella de vino. Ligeros
retrasos entre platos. Contestación inadecuada al pedir pan por
segunda vez. No saben, o no lo apuntan, quien pidió cada plato. Va uniformada
correctamente.
Comentario
final: Restaurante moderno con decoración sencilla.
Iluminación
adecuada. Buena comida, tanto en presentación como en calidad.
Platos clásicos
e innovadores. Generosos los segundos.
Maître atento y cercano. Servicio
insuficiente e inexperto. Al hacer la
reserva
a través
de "el
tenedor", nos ahorramos un 23,1 % del total (sin contar copas
y cañas), en este caso 69,00 €.
Sin esta oferta cada uno habría pagado 42,72 €, en
lugar de los 32,87 €, 9,85 € más.
Incluye el I.V.A. en los precios de la carta, como debe hacerse.
En la factura no figura ni el pan y aperitivo, ni los cafés.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.