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DIONISOS CHAMBERÍ

 
Calle: Eloy Gonzalo 21. Zona Chamberí. Madrid.
Teléfono: 91 255 45 36
Web: www.dionisos.com
Fecha: 25 de noviembre de 2022 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:
Comida griega
 

"Desde el año 1993, cuando Ioannis Golias lanzó la marca con su primer restaurante en Barcelona, los restaurantes Dionisos hemos sabido conquistar nuestros clientes a través de platos genuinos y generosos, utilizando en todo momento ingredientes frescos de proximidad. El marcado carácter mediterráneo de nuestra cocina y el uso de productos griegos por parte de nuestros chefs para elaborar cada uno de nuestros platos son algunas de las claves de nuestro éxito entre los amantes de la auténtica cocina griega en Barcelona, Madrid y alrededores. Entrar en Dionisos es mucho más que disfrutar de las especialidades culinarias griegas: ¡es viajar a Grecia a través de nuestros perfumes, de los aromas de nuestros vinos y la melodía de nuestra música!. Nuestra filosofía culinaria se basa en respetar la cocina tradicional griega en toda su esencia gracias a la sensibilidad y creatividad de nuestro equipo de jóvenes cocineros griegos y utilizando productos frescos y de proximidad para elaborar cada uno de los platos de nuestra carta. Calidad y autenticidad son las claves para que cada uno de nuestros platos transmita todos los aromas de una cocina milenaria en cada bocado y permita a los amantes de nuestra cocina de poder vivir una experiencia griega sin moverse de su mesa."

(Información extraída de su página web)

 
Fundado en: 2022

El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 23,00 €.

 
COMENTARIOS:

Entorno e historia: Está situado en el barrio de Chamberí, una zona muy comercial y en la que ya hemos estado cenando en varios sitios, sin ir mas lejos el mes pasado en Los Arcos de Ponzano (cena 380). El establecimiento forma parte de una cadena de restaurantes griegos que empezaron implantándose en España, a través de Barcelona, desde 1993 y que posteriormente llegaron a la capital. El de Eloy Gonzalo es el último de ellos y sólo lleva abierto unos meses, desde la primavera.

Las cañas: Las tomamos en la cervecería La Jarana de Chamberí en la misma calle. Fueron cuatro dobles de Estrella Galicia, a 2,80 € cada uno. Los acompañaron con un recipiente con patatas fritas recién hechas y ali-oli que estaban muy buenas.

Nombre: Dionisos. Es uno de los dioses del Olimpo griego, el dios de la fertilidad y el vino. Y qué mejor nombre para un restaurante griego que el del dios del vino.

Carta en la web: Si, con algunas fotos. Descargable.

Carta de vinos en la web: Si. Forma parte de la carta general. Descargable.

Local: Ocupa los bajos del número 21 de la calle Eloy Gonzalo. De la fachada de azulejos blancos sobresale un gran ventanal con las esquinas de cristal redondeadas. La puerta se encuentra a la derecha, tras subir un pequeño escalón, en un pequeño zaguán. De color azul son el marco de la ventana, el de la puerta, las paredes de la entrada, el toldo y hasta un pequeño voladizo bajo él. Junto con el blanco de los azulejos representan los colores de Grecia. Se entra directamente al salón, luego un poco más adelante, a la izquierda está la barra y seguidamente la cocina, dejando esta parte del salón más estrecha. Continua un poco más el comedor y finaliza enfrente con una puerta que va a los servicios. La paredes son algunas de ladrillo visto y otras, pintadas en tonos claros, bien sobre el ladrillo o ya alisadas. A un lado de la entrada hay un mural fotográfico con una casa típica griega, con el mar de fondo y la bandera nacional griega. También hay otros cuadros colgados con mucho colorido. El suelo es de madera clara mientras que el techo es negro. La iluminación es correcta, con lamparas y focos en el techo. En la zona derecha, desde donde se estrecha el comedor hasta el final, hay un banco corrido para sentarse. Las mesas de esta zona, al igual que las sillas, son rectangulares de madera y metal negro, alineándose con el sofá corrido. Las de la entrada están pintadas de blanco con las sillas a tono. Nos situaron en la última mesa de la izquierda, junto al servicio. Al parecer ya se han olvidado de la pandemia viendo la poca distancia entre mesas. Tampoco hay suficiente distancia entre comensales. Las mesas son pequeñas. No ponen mantel, en su lugar un papel con el alfabeto griego impreso. Las servilletas son de papel. No ponen tampoco recipiente para el pan. Hay una vajilla, la más clásica al estilo griego de loza blanca con el borde azul, usada mayormente y otras, más modernas, para el resto. La cubertería normal. Ponen copas para el vino y vasos de color azul para el agua. El comedor está casi completo.

Comensales: Cuatro del club, Ricardo, Carlos, Raúl y Antonio Ávila. Faltaron Justo, Antonio de la Poza y Antonio Arnáiz.

Pan: No ponen directamente. Pedimos el pan típico griego, pan de pita, que es algo diferente al magrebí y más pequeño. Solicitamos inicialmente una pieza para cada uno pero tuvimos que repetir y eso que algunos platos incluían algo de pan. Cada porción la cobran a 0,90 €. Se pidieron ocho a un total de 7,20 €.

Aperitivo:

No ponen.

Platos a compartir:

Falafel: Son las típicas croquetas de garbanzos orientales. Vienen cinco, las sirven en un plato clásico alrededor de un bol con una especie de salsa de hummus clara y suave. Se completa con algo de ensalada. Sin nada que destacar. A algunos les pareció incluso flojas y demasiado hechas. Se pidió una ración a 6,90 €.

Hummus: Es la crema de garbanzos, tahina y ajo. Los sirven en un plato clásico con una aceituna negra en el centro. Por encima un chorreón de aceite y especias espolvoreadas. Estaba entre aceptable y normal. Se pidió un plato a 5,90 €.

Loukaniko: Es una salchicha de cerdo con especies de la región griega de Metsovo. La traen en un plato clásico. Son dos trozos de salchicha apoyados sobre sendas porciones de pan de pita tostado. Se acompaña con un punto de mostaza, un poco de salsa tzatziki, verduras cocidas como pimientos, cebolla, etc.. y patatas fritas. Las salchichas y las verduras estaban buenas. Se pidió uno a 7,95 €.

Moussaka: Son capas de berenjena, patatas y carne picada de ternera con bechamel y queso rallado. Lo sirven en un plato de los de siempre, es una porción de forma rectangular con una salsa típica cubriendo la mitad. Flojita. Detectamos un ligero toque a canela pero nos dijeron que no la llevaba y que la salsa era de tomate. Se tomó uno a 11,90 €.

Dolmades: Es arroz con carne picada envuelto en hojas de parra. Lo sirven también en un plato clásico. En el centro se sitúan unas verduras guisadas y alrededor, formando una estrella cinco porciones con media rodaja de limón a su lado. Sin nada que destacar. Se tomó un plato a 10,90 €.

Parrillada: La sirven en una fuente gris moderna. Es un conjunto de carnes típicas compuestas por brochetas de cerdo, costillas de cordero, loukaniko y soutsoukakia, que son albóndigas de ternera en salsa de tomate y comino. Se acompaña con salsa tzatziki, un poco de pan pita y algo de cebolla cortada por encima. Aunque las carnes estaban buenas, al servirlas frías, perdieron toda su gracia. Se tomó una a 29,90 €.

Postres:

Ravani: Postre tradicional de sémola y nueces en jarabe de miel y helado. Lo sirven en una fuente cuadrada de color blanco muy pequeña. Son dos triángulos del tarta separados por una bola de helado. Por encima está cubierto por unos trazos de jarabe a modo decorativo que enmascaran su sabor. Esta práctica, muy habitual, debería desecharse. Sin nada que destacar. Se pidió una a 4,95 €.

Mosaico: Brownie casero de galleta y helado. Lo sirven igualmente en un recipiente rectangular blanco. Son dos porciones cúbicas del browni griego separadas por una bola de helado de chocolate. Por encima un chorreón de chocolate líquido. Aunque era muy denso estaba bueno. Se pidió una a 5,25 €.

Bugátsa: Postre de hojaldre griego relleno de crema de vainilla, espolvoreado con azúcar glas y canela. Lo sirven en un plato llano. Es una porción adecuada. A algunos les pareció algo pesada y a otros les gustó. Se pidió una a 4,50 €.

Halvás: Turrón griego de sésamo y chocolate con helado de chocolate amargo. Lo sirven en un plato llano acompañado de una bola de helado de chocolate y el sempiterno chorreón por encima de jarabe, esta vez de chocolate. A parte de esto, muy bueno. El mejor de los postres. Se pidió una a 4,50 €.

Cafés e infusiones:

Se pidieron dos cafés, uno cortado a 2,50 € y otro frappé a 3,50 €. El café frappé está hecho a base de café instantáneo e hielo picado. No ponen nada para acompañarlos.

Vinos:

Apostolakis Red crianza 2019: Vino tinto seco local de la región griega de Magnesia. Embotellado en las bodegas Apostolakis (www.tsipouro.gr/en/apostolakis-estate-2). Está elaborado a partir de las variedades de cultivo ecológico Syrah y Xynomavro. Las variedades de uva seleccionadas, su combinación armoniosa y el proceso de elaboración especial, dan como resultado un vino de color rojo oscuro con una mezcla de pequeños frutos rojos (cereza, grosella, arándano), especias (pimienta negra, clavo, vainilla), cuero y tabaco. Un vino tinto con cuerpo, bien estructurado, con una buena acidez y taninos fuertes. Deja un regusto persistente en la boca. Estaba bueno. Pedimos dos botellas. El precio en la carta es de 24,90 € cada una. No tenemos referencia del precio aquí en un supermercado.

Copas: Invitaron a chupitos. Pusieron cuatro vasitos de tsipouro, un licor típico griego.

Servicio: Afable pero poco profesional. A parte de que la mesa era pequeña para cuatro comensales, no tenía mantel ni servilletas de tela. Tampoco plato para poner el pan. Tras pedir la comanda empezaron a traer todos los platos a la vez y ni siquiera cabían en la mesa. Le dijimos que fueran mas despacio. Cuando trajeron la parrillada, al no tener espacio, le dijimos que se la llevaran hasta terminar lo que había en la mesa. Cuando la trajeron ni siquiera la calentaron con lo cual la carne estaba fría y no era agradable comerla.

Descuentos: No hubo.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas ni las copas, el 62,5% corresponde a la comida y el 27,5% a la bebida.

La carta y la factura: Los precios en ambas coinciden y contienen el I.V.A incluido, como debe ser.

Comentario final: Local alegre y bien aprovechado. Mesa pequeña para cuatro comensales. Comida con platos típicos buenos pero sin nada que destacar. No tienen los servicios de un buen restaurante, mas bien los de un bar de comidas. Servicio poco profesional trayendo los pedidos a la vez sin dar tiempo a terminar el anterior. Al pedir que los retrasaran no se dieron cuenta que venían frios.

 
A. Ávila.
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
6
-
-
5
-
5
5
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

5,25

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
39,89 €
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Carlos Nuñez.
 
Ver factura
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La carta (25/11/2022):
 
 
Actualizada el 9 de diciembre de 2022
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 



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