"El restaurante SEVEN&SIX en el
mítico
Paseo Pintor Rosales 76 de la capital española trae grandes cambios.
Uno de ellos y el más importante, es la incorporación de
Emilio Salas al restaurante. Se pone al frente de la cocina de este espacio
que mezcla gastronomía y coctelería de autor lindando con
el Templo de Debod. Emilio Salas es un chef fiel a la cocina modernista
pero gran admirador del estilo tradicional. Creatividad y precisión
son las dos características que aúna este jefe de cocina
con un futuro profesional muy goloso y un gran potencial. Se declara fanático
de la “cocina optimista”, un concepto de creación propia
que defiende "una cocina de diseño apta para todos los paladares"."
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 40 a 45 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Frente al parque del
Oeste cerca del templo egipcio de Debod. En este mismo edificio,
en el local de al lado, la Cofradía
Club del Tragón estuvo en la cena
Nº 260, en el restaurante,
ya desaparecido, Caoba.
Las cañas: Fueron dos, una de ellas sin
alcohol, y las tomamos en el mismo restaurante. De aperitivo
pusieron unos cacahuetes fritos.
Cada una la cobraron a 3,50 €.
Nombre: Seven&Six son los guarismos en inglés
de las decenas y unidades del número del paseo en el que se encuentra
el local.
Carta
en la web: Si, sin fotos y con precios.
Carta de
vinos en la web: No tiene.
Local: Hace esquina entre el Paseo del pintor Rosales
y la calle Lisboa. Las paredes, acristaladas, le proporciona
gran luminosidad. Fue decorado por el estudio Cuarto
Interior, dándole un estilo neoyorkino, moderno y vanguardista
destacando los colores rosas y morados. Nos situaron
al lado contrario a los ventanales, nada más entrar
a la derecha, en la primera mesa junto a la pared morada. La
iluminación
es correcta y se consigue con focos empotrados en el techo. El suelo
es tipo Pergo de color castaño. A un lado de la mesa había
un sofá
y al otro una silla con reposabrazos, similar a un sillón,
con un asa en el respaldo para ser retirada. El
espacio
entre
mesas justo, aunque en esta ocasión no había muchos
comensales. Las mesas minimalistas de planchas de madera tipo Formica,
tienen
un camino de mesa, de color blanco, en lugar de mantel.
Pusieron copas grandes para el vino y vasos para el agua. La vajilla
moderna de diversas formas y colores.
Comensales:
Dos, Raúl y Antonio de
la Poza.
Pan: Ponen de tres tipos, de queso, tomate y blanco.
Los tres buenos. Los cobran, junto con el aperitivo y el servicio, a 2,00 € por
persona.
Aperitivo:
Ensalada de
surimi con huevas de salmón:
Pusieron dos cucharitas de porcelana blanca sobre una servilleta negra
en una pequeña fuente. La ensalada era principalmente surimi
cortado en trocitos pequeños, las huevas por encina.
Entrantes:
Rollitos de confit de pato y foie, con salsa de boletus al aroma
de trufa blanca: Lo
sirven en un plato hondo de color negro. Son cuatro rollitos situados
verticalmente sobre la salsa de boletus. Por encima unos brotes verdes.
Los rollitos estaban muy buenos. Se pidió una ración a
19,00 €.
Con el descuento se queda en 13,30 €.
Marinada japonesa de salmón de la estepa rusa: Viene
en un plato llano. A un lado el salmón marinado cortado a taquitos
con perejil por encima. En el centro un vasito de vodka y en el otro extremo
un poco de pan de cristal. Completan el plato un poco de salsa de yogurt
y un punto de wasabi.
La marinada gustó
mucho a un comensal y al otro le pareció solo buena, ya que
la salsa hacía que el plato tuviera bastante sabor
a soja y no es muy aficionado a este sabor. Se pidió una ración
a 18,00 €.
Con el descuento se queda en 12,60 €.
Segundos:
Cochinillo a baja temperatura, deshuesado,
con manzana, salteado de setas y migas de frutos secos: Lo
presentan en un plato llano. El cochinillo va sobre el salteado de
setas, a un lado el puré de manzana y al otro, en forma de tierra,
la mezcla de frutos secos triturados. El plato estaba bien, con el
cochinillo cortado en trozos, pero a causa de la cantidad de frutos
secos que tenía acaba cansando. Mejor
un cochinillo al estilo clásico. Se pidió una ración
a 25,00 €. Con el descuento se queda en 17,50 €.
Steak tartar al estilo tradicional: Lo sirven en
una fuente moderna y rectangular. A un lado la carne,
en forma de hamburguesa, al otro, unas rebanadas de pan de cristal.
Muy rico. Se pidió una
ración a 21,00 €. Con el descuento se queda en 14,70 €.
Postres:
Sorbete del día, limón: Había
también de mango y de mandarina. Lo ponen en una copa alargada. Bien,
sin nada
que destacar. Se pidió uno
a 6,00 €. Con el descuento se queda en 4,20 €.
Tatín de pera Willians al cava, con helado de vainilla
y orujo: Se presenta, sobre un fondo de frutos secos, la
tarta compuesta de una base de masa y sobre ella la pera cocinada.
Encima
una bola de helado rociada con orujo. Muy rico. Se pidió una
ración a 7,00 €. Con el
descuento se queda en 4,90 €.
Cafés
e infusiones:
No se tomaron.
Vino:
Finca Resalso
2015: Vino
tinto con la denominación de origen Ribera de Duero. De las bodegas
de Emilio Moro (www.emiliomoro.com).
Está elaborado con uvas 100% Tinto Fino y almacenado cuatro meses
en barricas de roble francés y americano. Estaba bien.
Este vino ya lo pedimos en el restaurante 14 Rosas en la cena Nº 295.
Se tomó una
botella. El precio en la carta es de 20,00 € cada
una. El precio aproximado de venta al público
en una tienda es de 7,00 € la botella. El restaurante
aproximadamente lo vende dos veces más caro que el
precio de venta al público en un comercio.
Copas: Se pidieron dos gin-tonic de Beefeater. Cada
uno a 7,00 €.
Servicio: Un poco distraído.
Porcentajes: Del
total del precio, sin incluir las cañas
ni los errores en la factura, el 96,2% corresponde a comida y el 3,8%
a bebida.
La carta y la factura: Ambas contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe ser. En la factura, como detalle, figura
el coste medio de la cena por comensal. Hay un error en la factura de
20 €,
a nuestro a favor, pues no figura en ella la
botella de vino.
Comentario
final: Restaurante de cocina moderna y de mercado con
gran luminosidad y decoración neoyorkina. Servicio distraído.
Comida buena, de calidad con platos muy bien presentados. Pocas
mesas ocupadas, quizás por ser la semana de comienzo de vacaciones.
Los precios figuran con
el I.V.A. tanto en la carta como en la
factura. No nos dimos cuenta, hasta analizar la factura, que se olvidaron
cobrar el vino. Al reservar por medio de "El
Tenedor" nos
ofrecen un descuento del 30% sobre la comida. En la factura final fue
del 27,7% sobre el total, ahorrando 28,00 €.
Sin el descuento la comida hubiera costado 51,60 € por persona.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.