"Inaugurado en 1983 y
pionero en Madrid en su especialidad, el famoso Restaurante L’Albufera
es el lugar idóneo para degustar exquisitos arroces de la costa
levantina, así como una gran variedad de platos de la cocina española
acompañado por una amplia carta de vinos.
Su espacio está dividido en dos ambientes para mayor privacidad,
una acogedora terraza cubierta y un amplio salón con distintas alturas.
Bien sea para una ocasión especial, para grupos (disponemos de
menús especiales) o para un evento de empresa, L’Albufera
es el lugar ideal para disfrutar de un servicio inmejorable y una cocina
de alta calidad, todo ello en un ambiente distendido."
(Extraído de su página
web)
Fundado en:
1983
Chef:
Enrique Paños
En 1996 estuvimos también en el hotel
Meliá Castilla. Entonces fue en el restaurante, ya cerrado, "La
Fragata" ( cena Nº 72 ).
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena sin descuentos es de 50 €.
Se reserva a
través de "eltenedor" lo que proporciona un ahorro del 40% en la
factura excepción
de la bebida.
COMENTARIOS:
Las cañas: Las tomamos en
el restaurante Portobello, en la cercana calle Rosario Pino. Fueron
cuatro cañas y pusieron de aperitivo aceitunas y boquerones fritos.
Nombre: La
Albufera, según la R.A.E. es una laguna litoral, en costa baja,
de agua salina o ligeramente salobre, separada del mar por una lengua
o cordón
de arenas. La más conocida es la de Valencia y nada mejor que
ese nombre para un restaurante especializado en la comida mas conocida
de Valencia,
sus paellas.
Carta
en la web: No.
Carta de
vinos en la web: No.
Local: Es uno de los restaurantes integrados dentro
del hotel Meliá
Castilla. Se puede acceder directamente
por el hotel o desde la calle Capitán Haya. Está situado
en el sótano.
Tras bajar las escaleras se llega a un amplio salón en el
que te recibe el maître. A la izquierda un gran ventanal abierto
deja ver las cocinas. En frente, tras subir unos peldaños,
continúa el salón. Aquí nos habían preparado
una mesa redonda para los siete que en principio íbamos a asistir.
Al ser
solo cuatro nos ofrecieron
otra
rectangular más a dentro. La decoración trasnochada
y recargada. Las paredes son claras de color crema con frontones
de escayola y
un zócalo de obra a media altura. Hay espejos con marcos amplios
y cenefas
con
motivos
en tonos
granate bordeando las paredes. También, del mismo color, entre
otras, son las cortinas para separar los ambientes
y las tulipas de las lámparas de paredes, mesas y techo. Estas
ayudan a la
iluminación,
aunque,
son
los
focos del techo los que más contribuyen a que sea buena. El
suelo está forrado de moqueta,
en color verde, imitando a una gran alfombra. Las sillas clásicas,
con apoya brazos de madera barnizada a juego con
la tapicería del asiento y respaldo, las hay en dos tonos,
granates y verdes. Las mesas, redondas
y
rectangulares,
están suficientemente separadas unas de otras. Las mantelerías
son blancas y clásicas. La vajilla, también en blanco se mueve
entre lo tradicional y lo moderno. Ponen copas
para el vino y para el agua. La cubertería
clásica. Un pianista ameniza la velada en directo.
Comensales: Fuimos
cuatro:
Antonio Arnaiz, Antonio de la Poza, Ricardo y Antonio Ávila.
Pan: Los hay de varios tipos y los dejan en una panera
en la mesa. Junto
con el aperitivo lo cobran a 2,50 € por
persona. Con el descuento se queda en 1,50 €.
Aperitivo:
Cucharitas de bacalao laminado y taquitos de salmón: Sirven
en un plato cuatro cucharas para aperitivo, dos de ellas con láminas
de bacalao y otras dos con taquitos de salmón. Ambas con una base
como de aceite de yerbas. Entiendo que lo correcto es servir lo mismo para
los
cuatro y no dos y dos. Por otra parte hay tres cucharas blancas y una negra.
Ambos aperitivos normales.
Aceitunas con hueso aliñadas: Ponen un plato
con aceitunas
"machacás". Quizás sea el aperitivo que acompaña
a la cerveza que se pidió. Estaban buenas.
Entrantes:
Chipirones a la plancha sobre romescu: Se
presenta en una fuente rectangular y alargada. Son diez chipirones
limpios, sin cabeza ni patas, apoyados sobre una exigua tira de salsa
romescu. Sobre ellos un chorreón de aceite con hierbas. Los
chipirones son muy pequeños. Estaban muy buenos aunque algo
secos. La salsa romescu prácticamente no se aprecia. Tomamos una ración
a 12,50
€. Con el descuento sale a 7,50 €. Cada chipironcito sale
a 0,75 €.
Croquetas de marisco: Vienen en una fuente alargada.
Son ocho croquetas de tamaño adecuado. Están crujientes
por fuera y como infladas, su interior no es jugoso, más bien pastoso.
El sabor
a marisco inapreciable. Se pidieron por ser una referencia en los aperitivos
pero ya han dejado de serlo. El plato más flojo de la cena.
Se pidió una
ración a 9,70 €. Con el descuento
se quedan en 5,82 €. Cada croqueta sale a 0,73 €.
Revuelto de "entre pinares" (trigueros, boletus,
jamón ibérico
y patatas paja): Lo sirven en un plato hondo grande. En
el centro se sitúa el revuelto y se cubre con una capa de patatas
paja. Muy buena la combinación. Las patatas crujientes en
su punto y los espárragos cortaditos finamente le dan un toque estupendo.
Muy bueno. Se pidió una ración a 10,80 €. Con
el descuento se quedan en 6,48 €.
Segundos:
Paella L'Albufera (bogavante y sepia): La
traen en su paella, la muestran y luego sirven los platos. Viene con
un bogavante y una sepia partidos por la mitad. Aunque se pidió una
para dos, hubo suficiente para que la probáramos los otros dos comensales.
Muy buena presentación, el arroz "al
dente" y de sabor estupenda. Se pidió una paella para dos
a 26,00 € por
persona. Con el descuento se queda en 15,60 €
Lubina a la parrilla sobre cremoso de cigalitas y pisto de
verduritas: La
sirven en un plato hondo. Consiste en una porción del lomo de lubina
a la plancha, con piel incluida, sobre la salsa de cigalitas.
Por encima las verduritas
finamente cortadas. Previa a su presentación se debe dar un toque
de horno ya que tanto la piel como la hoja verde situada sobre el
pisto están crujientes. Muy buena. Se pidieron dos raciones, cada
una sale
a 24,00
€. Con el descuento se queda en 14,40 €.
Postres:
Sorbete de limón al cava: Es el típico sorbete
sin nada que destacar. Se pidió uno a 6,60 €. Con el descuento
se quedan en 3,96 €.
Piononos rellenos de tiramisú con crema de amaretto: Lo
sirven en una fuente. Lo frustrante es que no son los piononos auténticos
de Santa Fe y ni siquiera se le parecen. Son dos cilindros de bizcocho
rellenos de tiramisú sobre la crema de licor. Se acompañan
para decorar por unos arándanos y unas hojas de menta. Buenos. Se pidieron
dos postres,
cada uno sale a 8,15 €. Con el descuento
se queda en 4,89 €
Cafés
e infusiones: Se
tomaron dos cafés descafeinados, un cortado y una infusión
de poleo menta. Cada bebida sale a 3,00
€.
Pusieron para acompañar
un platito con bombones de chocolate y tejas de almendra. El café
bueno.
Vinos:
Marqués de Cáceres
crianza 2010: Vino
tinto de con D.O. Rioja, de las bodegas del Marqués de Cáceres,
(www.marquesdecaceres.com).
Para su elaboración se utilizan uvas de las variedades Tempranillo,
un 85% y Garnacha tinta más Graciano, un 15%. Envejecido durante
12 meses en barrica
de roble.
Se pidió una botella
a 20,00 €. Bueno. El precio aproximado de venta al público
en comercios de una botella es de 8,10 €.
El restaurante lo multiplica por 2,5. Dos veces y media más
que el precio de venta al público en un comercio.
Terras Gauda: Vino
blanco con denominación de origen Rías Baixas de la
bodega Terras Gauda, (www.terrasgauda.com).
Elaborado con uva Albariño, Caiño blanco y Loureiro.
Se pidió una
botella a 23,00 €. Muy bueno. El precio
aproximado de venta al público en comercios de una botella
es de 11,00 €. El restaurante lo multiplica por 2,1. Dos
veces más que el precio de venta al público
en un comercio.
Copas: No invitaron a chupitos aunque vimos que si los
pusieron en otras mesas.
Porcentajes: Del
total de la factura, sin cañas, el 62,9% del precio
corresponde a la comida y el 37,1% a la bebida. Sin el descuento serian
de 73,1% y del 26,9% respectivamente.
Servicio: Los camareros van uniformados de negro y
el jefe de sala con traje. En cuanto a sus obligaciones amable y correcto,
muy encima del comensal y a veces indiscreto, participando, sin
ser
requerido,
en las conversaciones
del cliente. Con objeto de decidir el número de entrantes a pedir
y poder probar todos el plato estrella, la paella, se le preguntó al
maître
por la el tamaño de la ración. Nos contestó que
al reservar por "eltenedor"
debíamos pedir cuatro segundos. Una respuesta, como mínimo,
poco afortunada. Los tres primeros platos, calientes, los trajeron a
la vez
y se llevaron
rápidamente el de chipirones, sin dar tiempo a repartir la salsa. Al
principio fue todo muy rápido, como con prisas. Agobiante relleno
de las copas de agua y vino, sin esperar
a que sea necesario por estar casi vacías. Una de las copas estaba visiblemente
sucia con marcas
de
pintalabios.
No
pusieron
chupitos,
si
a otras mesas. Trajeron la factura sin
pedirla.
La factura y la carta: Al reservar por la web de "eltenedor"
nos hemos ahorrado 66,36 €, un 27,6% de lo que hubiera costado
si vamos por libre. La carta tiene los precios con el I.V.A. incluido,
como debe ser, sin embargo el la factura aparecen sin el I.V.A. lo que
la hace más difícil de comprobar. No hay errores en la
factura.
Comentario
final: Local muy amplio, distribuido en alturas con
buena iluminación, decoración clásica y trasnochada,
espacio aceptable entre mesas. Servicio correcto y amable a la vez
que en ocasiones con poco tacto y entrometido. Copa sucia. Sensación
de estar de paso, sirven los primeros a la vez y te traen la factura
sin pedirla. Comida en general muy buena, bien elaborada y presentada.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.