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CUCURUCHO

Restaurante cerrado en 2024
 
Calle: Mateo Inurria, 19. Zona Chamartín. Madrid.
Teléfono: 91 350 93 58
Web: https://cucuruchobar.com Hay otros locales en Madrid
Fecha: 24 de septiembre de 2021 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:
Especialidad en pescaito y marisquito.
 

"Toda nuestra carta es 100% sin gluten. Utilizamos todos nuestros platos tanto salados como dulces son preparados con productos de primera calidad. Únicamente utilizamos harina de garbanzos y de arroz para preparar nuestras frituras, lo cual las deja crujientes y con un ligero color tostadito, muy apetecibles."

(Información extraída de su página web)

 
Fundado el: 26 de septiembre de 2019

El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 30,00 €.

 
COMENTARIOS:

Entorno: En la zona norte de Madrid, alejados del centro y a 500 metros de la plaza de Castilla. Se puede aparcar, pero si bebes no conduzcas.

Las cañas: Las tomamos ya en la mesa del restaurante. Fueron seis dobles de cerveza Alhambra, a 3,00 € cada una y cuatro tercios de Alhambra reserva, a 3,50 € la botella. Pusieron un par de cucuruchos de patatas fritas.

Nombre: Cucurucho, es según la R.A.E, papel, cartón, barquillo, etc., arrollado en forma cónica, empleado para contener dulces, confites, helados, cosas menudas. En este caso hace referencia a los cucuruchos de papel que usan las freidurías andaluzas para servir el "pescaito".

Carta en la web: Si. De hecho, debido a la pandemia, es la única que puedes usar directamente en la web o por código QR.

Carta de vinos en la web: Si. Accesible por web o por código QR.

Local: Situado en la calle Mateo Inurria entre las calles Manuel Ferrero y Rodríguez Jaén. Presenta una fachada pintada de color turquesa con una amplia moldura de madera en la puerta de entrada de color marrón. Tiene dos plantas, la inferior con un bar y mesas para picar y ver los espectáculos de flamenco. Entrando a mano izquierda y subiendo las escaleras se accede a la terraza, parcialmente cubierta, donde se sitúa el comedor en el que cenamos. Nos situaron en una mesa que lindaba con la zona no cubierta cosa que me preocupaba por la predicción de lluvia, que se cumplió. Lo solucionaron bajando una persiana plástica que nos aislaba, aunque alguna que otra gota de agua cayó ya que estábamos en el borde del toldo que nos cubría. La mesa, compuesta por tres agrupadas, tenía servicios para ocho, seis en los laterales largos y dos en los extremos. Esta distribución es inadecuada ya que las personas de los extremos invaden el espacio de las de los laterales y viceversa. Fuimos al final siete y eso mejoró el espacio y lo hizo algo incómodo al tener que sortear con las piernas las patas de las mesas. La distancia entre mesas era amplia y adecuada si bien, tras el episodio de la lluvia, pusieron una mesa más entre la más cercana y la nuestra reduciendo dicha distancia. La terraza estaba bien iluminada, lo que se agradece. El suelo es de tarima. El techo era una lona flexible que puede recogerse. Las mesas llevaban manteles blancos pero las servilletas eran de papel. En un lateral de la mesa había un sillón corrido con cojines, en el resto había sillas metálicas tapizadas con mimbre de color negro y con reposabrazos de madera. La vajilla moderna, de color blanco, aunque algunos platos eran de pizarra negra. La cubertería normal. Ponen copas con pie para el vino y sin él para el agua. El restaurante estaba completo. Hay música de fondo.

Comensales: Siete, nuevo pleno del Club, Raul, Antonio de la Poza, Ricardo, Antonio Arnáiz, Justo, Carlos y Antonio Ávila.

Pan: Te lo sirven dejándotelo en el mantel. No hay plato para poderlo poner. Es como el pan de pueblo. Lo cobran a 2,20 € por comensal.

Aperitivo:

No ponen.

Entrantes:

Flores de alcachofa marineras con carabineros: Las traen en una bandeja y las sirven en el plato. La ración contiene cuatro alcachofas. Tienen las hojas abiertas en forma de flor y sobre el cogollo central lleva un picadito de carabineros. Para algunos no estaban suficientemente cocidas, pero gustaron en general. El carabinero, estaba bueno, le aporta un toque de sabor marinero. Se pidieron dos platos cada uno a 14,90 €. La alcachofa sale a 3,73 € cada una.

Croquetas de chipirón de mi casa: Las sirven en un recipiente metálico de los que se usan para freír en los restaurantes, pero de tamaño pequeño. Son ocho croquetas de tamaño medio. Parecen como quemadas, pero es su color natural, ya que la bechamel incorpora la tinta del chipirón. Son crujientes y gustaron. Se pidió una ración a 11,00 €. Vienen ocho por lo que cada croqueta sale a 1,38 €.

Calamar de Potera a la plancha con mahonesa de lima: Los traen en una placa circular de pizarra. A un lado está el cuerpo del calamar cortado pero coservando su forma, al lado, el resto, cabeza, patas... Se acompaña con un poco de rúcula, espinacas y un cuarto de limón. También lleva una cucharada extendida de la mahonesa de lima. Todo el plato se espolvorea con cebollino cortado. Estaba bien. La salsa si gustó. Se pidieron dos raciones, cada una a 18,90 €.

Pata de pulpo a la brasa con patatas boca abajo: Lo sirven muy parecido al plato anterior, en una placa de pizarra. A un lado la pata de pulpo que semi rodea a las patatas. Estas, cocidas y con piel van cubiertas de alioli. Por encima cebollino cortado. Estaba bueno el alioli, el pulpo bien, aunque un poco duro. Se pidieron dos raciones, cada una a 21,30 €.

Cucurucho "nuestro variadito": Los traen en cucurucho de papel como en las freidurías de Andalucía, teóricamente para que absorba la grasa. Aquí el papel lleva el logotipo del restaurante. Se dijo, para el mejor reparto, que lo pusieran en platos y así lo hicieron, pero sin papel. La fritura estaba muy buena y variada, constaba de boquerones, pescadilla, adobo, acedias, calamares y choco. Se pidieron dos cucuruchos a 18,90 € cada uno.

Postres:

Coulant de chocolate negro: Lo sirven en una bandejita blanca alargada. Sobre una filigrana de chocolate se sitúa el coulant y un poco de nata a su lado. No es muy grande, pero estaba bueno. Se pidieron dos, cada uno a 6,50 €.

Tarta de queso casera: La sirven en otra bandejita blanca, igualmente sobre una filigrana de jarabe de fresa. Sobre la porción, polvo de galleta y un poco de frutos rojos bañados con el mismo jugo. Gustó mucho. Se pidió una a 6,50 €

Helado de avellana: Lo sirven en una copa. Son varias bolas hasta llenarla. Muy bueno. Se pidió uno a 5,50 €

Helado de stracciatela y coco: Lo sirven también en una copa de postre llenándola. Normal, sin nada que destacar. Se pidió uno a 5,50 €

Tiramisú: Lo sirven en un vaso en el que se puede apreciar sus diferentes composiciones. Estaba aceptable. Se pidió uno a 6,50 €.

Arroz con leche y cítricos: Lo traen también en un vaso, más ancho y bajo que el del tiramisú. El arroz con leche normal, poco azucarado. Lleva rayaduras de limón que están bien. Se pidió uno a 5,50 €.

Cafés e infusiones:

Fueron dos cafés, uno sólo a 1,40 €, otro cortado a 2,10 € y dos mentas poleo a 2,00 € cada uno. No ponen nada para acompañar.

Vinos:

Barbadillo 2020: Vino blanco con denominación de origen Vino de la Tierra de Cádiz, de las bodegas Barbadillo (www.barbadillo.com). Elaborado con uvas Palomino Fina. No gustó. Nos bebimos una botella, a 16,00 €. El precio aproximado de venta al público en las tiendas es de 5,00 € la botella. El restaurante lo vende a poco más del triple del precio de venta en un comercio.

Martín Códax 2020: Vino blanco con denominación de origen Rías Baixas. De las bodegas de Martín Códax, (www.martincodax.com). Está elaborado con uvas Albariño. Bueno. Pedimos dos botellas. El precio en la carta de cada una de ellas es de 22,00 €. El precio aproximado de venta al público en una tienda es de 10,50 €, por lo que el restaurante lo vende a poco más del doble del precio de venta en un comercio.

Copas: Se tomaron dos copas de ginebra Beefeater a 8,50 € y una de ron Flor de caña a 9,50 €. Las acompañaron con un cuenquecito de gominolas.

Servicio: Correcto y amable. Mesa justa para siete personas. Separación inicialmente buena, con otras mesas y escasa posteriormente al habilitar una mesa al lado. La iIluminación adecuada. Los camareros estaban uniformados, algunos con camisa blanca o negra y todos con pantalones y mandil negros.

Descuentos: No hubo.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas ni las copas, el 74,9% corresponde a la comida y el 25,1% a la bebida.

La carta y la factura: Ambas contienen los precios con el I.V.A incluido, como debe ser.

Comentario final: Terraza superior del local acristalada parcialmente por los laterales y aprovechada como comedor. Mesas de tamaño adecuado si no se añaden personas a los laterales. Separación entre mesas inicialmente correcta, luego no. Decoración marinera. Iluminación buena. La comida, bien presentada y elaborada, gustó en general sin destacar ningún plato. Manteles de tela y servilletas de papel. El precio algo alto. Servicio correcto y amable. En la factura y en la carta incluyen el I.V.A.

 
Antonio Ávila .
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
7
7
6
7
7
7
6
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

6,71

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
41,80 €
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Carlos.
 
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La carta (24/09/2021):
 
 
Actualizada el 5 de octubre de 2021
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 



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