Web: www.kenadeluisarevalo.com, ya no está disponible
Fecha: 27 de octubre de 2017
CENA:
PRESENTACIÓN:
Cocina nikkei.
"Hablar de KENA es hablar
de cocina nikkei, o lo que es lo mismo, esa fusión de las cocinas
japonesa y peruana fruto de la oleada de inmigrantes nipones que llegaron
a Perú a finales del siglo XIX. Kena representa la evolución
de la cocina nikkei, mucho más cosmopolita y global, en la que
el producto, tratado con las técnicas japonesas más tradicionales,
se convierte en el absoluto protagonista desde un punto de vista muy
personal y a su chef Luis Arévalo, considerado como el precursor
de la cocina nikkei en España. Cuenta con un equipo de cocineros
que forman parte de una nueva generación. El espacio, íntimo
y personal, está dividido en dos zonas, los platos calientes se
elaboran en la cocina y los fríos se preparan en la barra en la
que el chef trabaja diariamente a la vista de los comensales. De la barra
al plato de la mano de Luis Arévalo. Al más puro estilo
nipón, fusionando la humildad de una izakaya japonesa y una casa
de comidas actual, el equipo de sala es cercano y atento. Distribuido
en la zona de la barra de sushi, mesas altas y comedor y con una decoración
en tonos oscuros y madera, el equipo de Kena consigue así que
el producto sea el absoluto protagonista."
(Información extraída de su página web)
Fundado el:
31 de marzo de 2014
Chef:
Luis Arévalo
Jefe de sala:
José Ruales
Sumiller:
Pierina
Interiorismo:
Nacho García Vinuesa
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 60,00 €.
LOS COMENTARIOS DE RAÚL:
Las cañas: Tomamos cerveza
de barril japonesa Kirin, cuatro euros, bien bajo. Nos ponen de aperitivo
vainas de soja, están hechas a la brasa, se come la parte
de dentro que tiene un sabor que recuerda entre el de los guisantes
y el maíz.
Aperitivo:
Blody
Mary con pisco y Yuzu: Estaba aceptable.
A compartir:
Nigiri
Moriawase: consta
de una selección de 10 piezas de sushi
y seis de hosomaki, 30 €. El sushi era de atún con algo de wasavi,
de salmón, de dorada o lubina, y otro
pescado que no recuerdo, después mantequilla, de chicharro, de caballa,
de
sardina y de volcán de vieira as con ají amarillo.
Estaban muy normalitos, menos que bien, algo secos y el arroz tiene poco
sabor. Los seis hosomakis de atún constaban de alga, arroz, atún
y, al lado algo de
wasavi que yo no probé. De sabor estaban normalitos.
Ceviche de corvina
al ají amarillo: Lleva
leche de tigre de ají amarillo, choclo y canchita, más
cremosa
de boniato. Estaba algo picante y de sabor bien alto. 18 €.
Segundos:
Cochinillo
y crema de patatas secas: Llevaba aderezo de
mandarina y polvo de cebolla morada. De sabor bien. 18 €.
Secreto
ibérico al wok: Llevaba un salteado de verduras (pimiento
rojo, pimiento verde y vainas) más
crujiente de arroz, tomate cherry y huevo de codorniz, calificado
de regular. 18 €, si bien creo que en la carta pone 22 €.
Tiradito
de atún: Llevaba salsa nikkei, cremosa de boniato
(color naranja) y de aguacate (verde). Lo califico como un bien
normalito. 20 €.
Wagyu,
patatas y especias Andinas: Llevaba patatas violeta, olluco,
cebolla
encurtida, crema de chirimilla.
Lleva poca carne y mucha verdura, lo califico aceptable. 22 €.
Postres:
Yo tome helado
de jengibre con trufa de menta y chocolate, también tenía
algo
de merengue y trozos de coco, estaba bien y costaba seis euros.
Otros platos que pidieron fueron: helado de lucuma con espuma de café (la
lucuma es algo parecido a la nuez). Yo lo probé y estaba bien, seis
euros de precio.
También helado de choco natcha, sin calificar.
Cafés: El café y una copa posterior los tomamos
en otro local.
Nota: Todos
los platos fueron compartidos y luego pedimos un postre. Cabe decir
que habíamos pedido menos cantidad de platos pero al no haber
pan, incluso lo pedimos y no nos dijeron que no había, tuvimos
que pedir algo más porque si no iba ser poca cena.
Vino:
Albamar de rías
Baixas de 2016, precio 27 €,
estaba bien.
Copas:
De sobremesa
tomamos pisco sour clásico de 10 € de precio; este pisco
sour
es un cóctel de aguardiente con más o menos cantidad y limón,
es más
tradicional del normal. Lleva pisto acholado, lima, jarabe de goma, clara
de
huevo y amargo de agostura.
Seis euros y estaba bien.
Comentario final:
Este restaurante,
en el que se fusionan las cocinas de Perú y
Japón nos ha defraudado bastante, máxime teniendo en cuenta
las
calificaciones que aparece en diferentes medios de comunicación.
OTROS COMENTARIOS:
Entorno: En el
barrio de Salamanca.
Las cañas: Las tomaron en el propio restaurante.
Fueron cuatro cervezas japonesas Kirin. De aperitivo pusieron
un bol de edamame a la brasa, que son unas vainas de soja inmaduras.
Cada cerveza la cobran a 4,00 €.
Nombre: KENA de Luis Arévalo. Kena puede ser una
palabra fonéticamente
similar a quena, del quechua qina, que es el nombre de un instrumento
musical,
típico del Perú, que consiste en una o varias flautas
unidas entre sí. Luis Arévalo es el nombre del chef.
Carta
en la web: No tiene, aunque en la web hay fotos de diferentes
platos.
Carta de
vinos en la web: No tiene.
Local: Situado en pleno barrio de salamanca, la
fachada presenta un amplio ventanal con la puerta de entrada de cristal
y marco metálico a la derecha. En el interior nos encontramos
de frente con una barra de bar, con asientos para comer y un primer
salón. Al fondo a la izquierda está el comedor principal
que fue donde cenamos. La decoración es moderna e informal.
Las paredes son oscuras, en tonos marrones, con decoración
en madera. La iluminación
con lámparas desde el techo, es irregular. Hay
zonas oscuras y otras bien iluminadas. Sobre la
mesa es correcta. El techo de escayola blanca. El suelo beige claro
en el primer salón
y de madera oscura en el segundo. Las
mesas del primer salón son cuadradas y de color madera, las
del segundo se
intercalan estas últimas con otras rectangulares, también
de madera, pero de color blanco. Las sillas son negras, de una sola
pieza y
con patas finas, de madera, que salen del centro del asiento en forma
parecida a los vértices de una pirámide. Nos pusieron
en una mesa rectangular junto a la pared y a la puerta de
salida de emergencia. En uno de sus laterales teníamos para sentarnos
un
sofá de color
blanco con un respaldo hasta el techo. No pusieron mantel pero si
servilleta de tela de color beige. La vajilla y la cubertería
modernas. Ponen vasos grandes de agua y copas para el vino.
Comensales:
Cuatro. Raúl, Antonio Arnáiz, Carlos y Antonio
de la Poza. Faltaron Justo, Ricardo y
Antonio Ávila.
Pan: No pusieron. Ni aún después de pedirlo. ¿Tendrán
pan?
Aperitivo:
Blody Mary
con pisco y Yuzu: Lo pusieron
un pequeño vasito. El yuzu es
una fruta cítrica del Japón.
Entrantes:
Niguiri Moriwase: Lo sirven sobre una bandeja
de madera. A un lado, agrupados, los seis hosomakis y a continuación
las diez piezas de sushi diferentes. Se pidió una ración a 30,00€.
Ceviche de corvina al
ají amarillo: Lo sirven en una especie de bol cerámico
de color verde oscuro. Al fondo la salsa de leche de tigre amarilla
por el ají y sobresaliendo el ceviche, el choclo (en quechua
maíz tierno), la cancha (en
quechua maíz tostado) y una crema de boniato en forma de pegotitos.
Se pidió un plato a 18,00 €.
Principales:
Cochinillo y crema de patatas secas: Lo
sirven en plato moderno de color verdoso con bordes negros. Es una
pieza cuadrada de cochinillo sobre la crema de patatas secas. Encima
unas verduras y gotas del jugo de la preparación del cochinillo. Atravesando
el plato una línea de polvo de cebolla morada. Se pidió un
plato a 18,00 €.
Secreto ibérico al wok: Lo
traen en un plato hondo de color oscuro. Al fondo la carne con los
pimientos. Por encima hebras de las vainas, el huevo de codorniz frito
con sésamo en lo alto y una lámina del crujiente de maíz.
Se pidió un plato
a 18,00 €.
Tiradito de atún: Lo
traen en un plato hondo, blanco, decorado con flores. Al fondo el atún
en láminas ordenadas circularmente y semicubierto por la salsa
nikkei. En los bordes, haciendo un círculo, pegotitos de crema de boniato
y
mango alternándose. Se pidió uno a 20,00 €.
Wagyu, patatas
y especias Andinas: Lo
traen en un plato llano blanco. A un lado del plato se agolpan la carne,
las patatas moradas, el olluco, que es un tubérculo peruano y las
verduras. La otra mitad del plato lleva siete pegotitos de la omnipresente
salsa
de
boniato. Por encima el polvo de cebolla morada. Se pidió uno
a 24,00 €.
Postres:
Helado de jengibre con trufa de menta y chocolate: Lo
traen en un plato azul de cristal. A un lado, sobre el coco rallado,
la bola de helado con una lámina de chocolate. A su lado un poco de
merengue y alrededor, sobre líquido verde, unos trocitos de trufa de
menta. Pedimos dos a 6,00 € cada
uno.
Helado
de lucuma con espuma de café: Lo
sirven en una bandejita blanca. Sobre ella, en un recipiente, el
helado y la espuma de café por encima. Completan el postre unas gotas
de jarabe amarillo y verde, unos cuadraditos de bizcocho y unos fideos
o gusanitos de chocolate. La lucuma es una fruta dulce, con sabor
parecido a la nuez, que procede de los
valles andinos del Perú. Pedimos
un postre a 6,00 €.
Chocolate, matcha y jalea de rocoto: Lo
presentan en una fuente alargada. En el centro, sobre bizcocho de chocolate
desmenuzado, una bola de helado de chocolate y sobre él, clavado, un
crujiente. A los lados dos bolas de bizcocho de matcha. Se completa
con unas gotitas naranjas de la jalea de rocoto y otras de
un jarabe verde. El rocoto es un fruto parecido al aji, picante, muy
usado en Perú. El Matcha es un té verde, molido, usado en la
ceremonia japonesa
del té. Se pidió uno a 7,00 €.
Cafés
e infusiones:
No se tomó café en el restaurante.
Vinos:
Albamar 2016: Vino
Albariño, blanco joven, con la denominación
de origen Rias Baixas. De la bodega Albamar (www.facebook.com/BodegasAlbamar/).
Está elaborado con uvas Albariño 100%. Nos tomamos dos botellas a 27,00
€ cada una. El
precio
aproximado de venta al público en una tienda es de 12,00 € la
botella, por lo que el restaurante lo vende a más del doble del precio
de
venta al público
en un comercio.
Copas: No invitaron a chupitos. Tomamos cuatro vasos
de Pisco Sour a 10,00 € cada uno.
Servicio: Dispar. No ponen manteles. No ponen pan ni
hacen caso cuando se les pide.
Descuentos: No
se aplicó ningún descuento.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 73,9% corresponde a la comida y el 26,1% a la bebida.
La carta y la factura: Ambas contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe ser. En la factura se cobra el plato
de cochinillo a 18,00 € cuando en la carta pone 22,00 €.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.