Plaza: Conde Valle de Suchil, 7. Zona Chamberí. Madrid.
Teléfono: 91
704 65 13
Web: www.lagloriarestaurante.es
Fecha: 2 de setiembre de 2016
CENA:
PRESENTACIÓN:
Cocina de autor catalana
y peruana.
Cocina de autor con guiños
catalanes y peruanos, buen producto de mercado. En La Gloria trabajan personas
que tienen una gran pasión por aquello que hacen. Cada día es un aprendizaje,
cada día vivimos nuevas experiencias con productos, técnicas y servicio.
Cada día conocemos más a nuestros clientes por esa razón cada día sabemos
como mimarlo más. Mas que un trabajo una pasión.
(Extraído de su Facebook y de la carta)
Fundado en:
Febrero de 2016
Chef:
Jaime Monzón
Jefe de sala:
David Fuentes
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 30 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Está situado en un lugar tranquilo
del centro de Madrid, junto al Gran Hotel Conde Duque, en el barrio
de Chamberí.
Las cañas: Las tomamos en la cervecería
Monasterio, un local de cerveza natural de elaboración propia,
situado en la
calle Rodríguez San Pedro 11. Tomamos cuatro copas a 2,50 € cada
una. Nos pusieron de aperitivo unas tapas de cecina cortada finamente,
unos snack y un huevo duro por caña. La cerveza y la cecina
muy buenas.
Nombre: La Gloria es el nombre de la abuela del chef,
Jaime Monzón, que murió hace cuatro años y gracias a la cual
se interesó por la cocina. El nombre lo eligió como homenaje a ella.
Carta
en la web: No tiene.
Carta de
vinos en la web: No tiene.
El Chef: Jaime
Monzón, nació en Perú. Estudió en su país
y posteriormente en la escuela de cocina de Mey Hoffman en Barcelona.
Trabajó en los restaurantes:
Dos Cielos (dos estrellas Michelin), El Corral de la Morería
y en Alcocer 42.
Local: Presenta una fachada con grandes ventanales
con arcos de medio punto. Al entrar, de frente y tras bajar un escalón
nos encontramos, al fondo a la izquierda, con una pequeña
barra de bar. A la derecha está el salón cuasi rectangular,
que no es diáfano, debido a las
amplias
columnas y a algún tabique adicional. La cocina se encuentra
al final. Nos situaron en una mesa redonda hacia el centro del salón
junto a una esquina.
El
local está decorado
de forma moderna y sencilla con las paredes pintadas en color claro,
salvo las que estábamos, que eran moradas. Otra
de las paredes estaba cubierta por una especie de cortina como de
listones
metálicos que iban del techo al suelo. La iluminación
es correcta, con focos en el techo y alguna que otra lámpara.
El suelo es como de madera oscura barnizada. Las sillas con asiento
y respaldo de color gris, acolchados y tapizados conjuntamente. El
espacio entre comensales adecuado y la separación entre mesas
correcta. El mantel
de color blanco está sobre un bajo mantel de color
gris. Las
servilletas también
blancas.
Pusieron copas
grandes para el vino y vasos para el agua. La vajilla variada.
La cubertería moderna. El local
estaba
a un tercio de su capacidad. En este mismo local la Cofradía
Club del Tragón
estuvo en la cena Nº 103,
en el restaurante, ya desaparecido, La vendimia.
Comensales:
Estuvimos sólo cuatro. Raúl, Justo, Ricardo y Antonio Ávila.
Servicio de pan y degustación
de aceite a elegir: Pusieron una panera
con pan cortado en rebanadas. Había de dos tipos, blanco
y de nueces con
pasas. No
nos dieron a elegir nada, nos pusieron un recipiente con
tres compartimentos y en los de los extremos vertieron, de forma
escasa, un poco de cada uno de los dos aceites que trajeron, Dominus
y Dauro. El
primero
es un aceite de oliva Virgen Extra, del municipio de Mancha Real,
en
las
faldas
del macizo montañoso de Sierra Mágina, Jaén.
Está elaborado con aceituna de la variedad Picual. Bueno,
más oscuro que el Dauro y algo picante. El aceite de oliva
Virgen Extra Dauro, es de la zona del Alto Ampurdán en Girona
y está elaborado con Arbequina, Hojiblanca y Koroneiki. Más
claro, bueno también. Lo
cobran, junto con el aperitivo,
a 2,50 € por
persona. Un euro adicional por cada repetición de aceite.
Aperitivo:
Salmorejo cordobés con huevo de codorniz y fuet: Pusieron
una fuente con cuatro vasitos tipo "chupito" llenos del salmorejo.
Por encima un cuarto de huevo de codorniz y una fina rodaja de fuet.
El
huevo de codorniz haces las veces del huevo en el recipiente pequeño
y el fuet le da el toque salado que normalmente da el jamón.
Bueno.
Entrantes:
El jardín. Tomatitos cherry con crema de albahaca, tierra
de aceitunas y burratina: Lo sirven en un plato rectangular.
En el fondo las aceitunas cortadas en trocitos muy pequeños y pasadas
por el horno simulando la tierra. Los
tomatitos alrededor como saliendo de ella. A un lado una bola de burratina,
un queso italiano hecho de mozarella, con unas huevas por encima. Está
salpicado por puntos de crema de aguacate y rociado de sal gorda que
le da a la tierra un toque crujiente. La presentación muy bonita.
Los tomatitos muy buenos, al igual que la tierra. El queso le aporta
untuosidad. Se pidió una ración
a 14,50 €. Con el descuento se queda en 10,15 €.
Trilogía de causas. De pulpo con crema de olivo y aguacate,
de txangurro y uchucuta con tomate y huevo y de langostino "chifero" con
hilos de boniato. Lo
traen en una bandeja alargada. Son tres pinchos de patatas cocidas que
sirven de base a otros tantos sabores. El de langostino va rociado de
una salsa
algo picante. Está cocinado al estilo "chifero",
propio de los chinos inmigrantes en Perú. Bueno. El de pulpo va
cubierto por una crema de olivo, que es una salsa peruana a base de aceitunas
y mahonesa con ligero color morado, va acompañado de huevo y
tomate. Bien, sin nada que destacar. El de changurro va desmigado y mezclado
con la salsa picante de uchucuta, que es una salsa de los andes peruanos
hecha a base de rocoto, un pimiento picante, e hierbas. Bueno con un
toque picante. Se pidió una
ración
a 15,00 €.
Con el descuento se queda en 10,50 €.
Cebiche de corvina salvaje y su leche de tigre en "carretilla",
ají limo
y boniato al josper: Lo sirven en una fuente alargada. En el
fondo se encuentra la leche de tigre en "carretilla", que es
como se le llamaba al residuo que quedaba en el plato después
de comer el cebiche y que había absorbido todos los sabores de
los ingredientes que componían el cebiche. Estos cebiches se ofrecían
en Perú en carretillas
de venta ambulante, de ahí el nombre. La salsa está
compuesta por lima, cilantro, cebolla morada, ají limo, que es una planta
picante del Perú, y el propio jugo de la corvina. Por encima lleva
un poco de cebolla en tiras y dos tipos de granos de maíz. Se acompaña
también de un poco de boniato cocinado al josper, un artificio
de cocina
que combina la parrilla y el horno. El plato gusto mucho a unos y
a otros no. Se pidió una ración a 22,00 €. Con el
descuento se queda en 15,40 €. El precio es superior al de la carta
porque se eligió la corvina salvaje.
Segundos:
De anzuelo o potera. Chipirón o calamar
según mercado, su tinta, butifarra blanca, salsa cau cau: Lo
sirven en un plato. En el fondo la tinta del calamar y la butifarra
blanca desmigada. Encima el calamar troceado y rodeado de la salsa
cau cau, típica de Perú y hecha a base de cebolla,
ají amarillo,
ajo y perejil. Un plato que hubiera estado muy bueno si no es porque
se
pasaron
con
la sal.
Se pidió un
plato a 16,50 €. Con el descuento se queda en 11,55 €.
Cochinillo prensado, compota de manzana acida, tomate de
árbol y hoisín ligeramente picante: Lo
presentan en una fuente en la que han aplicado un brochazo de una
de las salsas. El cochinillo, en forma tetraédrica, está en
el centro recubierto, en parte, por el otro jugo. Sobre él
una lámina de pera cocinada.
La salsa hoisín es típica de comida china y es la que
se usa para servir platos tan tradicionales como el pato pequinés,
es como agridulce. El plato estaba muy bueno, para ser una elaboración
moderna del cochinillo. Se pidió uno
a 16,50 €.
Con el descuento se queda en 11,55 €.
El ají de gallina de mi abuela. Pollo de corral desmigado
en guiso de ají amarillo y queso de carrat, con sus patatas,
huevo de codorniz y aceituna negra botija: Lo sirven en
un plato llano. El guiso con el pollo queda en el centro del plato
cubierto por la salsa. Encima, una loncha con corteza del queso de
carrat, queso catalán de leche de cabra. A los lados el huevo
de codorniz y una aceituna botija madura de origen peruano, ambos
casi del mismo tamaño. Estaba buenísimo. Se pidió un
plato a 15,50 €.
Con el descuento se queda en 10,85 €.
Bacalao confitado. Sofrito tradicional, espinacas a la catalana
y pilpil con berberechos: Lo
presentan en un plato hondo. Al fondo, el sofrito junto con las espinacas,
encima una porción de bacalao y cubriéndolo en parte, el
pilpil. Estaba bueno, quizás un poco soso. El pilpil muy bueno
pero no se distingue el sabor a berberechos. Se pidió un
plato a 15,50 €. Con el descuento se queda
en 10,85 €.
Postres:
Helado de chocolate y de canela: Lo sirven en un
plato raro con una parte central honda. Son tres porciones moldeadas
con cuchara, dos de helado de chocolate y una de helado de canela.
Estaban buenos pero no eran los que se pidieron. Se pidió uno
a 4,00 €. Con el descuento se queda en 2,80 €.
Chococaos + chocovicio. Texturas de chocolate 75% con crema
lúcuma: Lo
sirven en un plato llano de barro. Al fondo, una telaraña de
chorretones de chocolate líquido, en el centro chocolate con
leche desmigado y una cucharada de helado de chocolate, alrededor trocitos
sólidos
de una tableta fina de chocolate. Se termina con una especie de macaron
de chocolate relleno de crema de lúcuma y unos pegotitos de
esta sobre el plato. La crema de lúcuma, que es una fruta
andina, se hace a base de leche, huevo, azúcar,
lúcuma y
pisco. Muy bueno. Se
pidió uno a 5,00 €. Con el descuento se queda en 3,50 €.
Crème brûlée. Divertida y clásica con
fruta y helado de maracuyá: Lo
sirven en un bol. La crema brûée, natillas con azúcar
caramelizado
ó crema catalana, va al fondo, por encima, a un lado, tierra
de galletas con trocitos de fresa y frutas del bosque, al otro el
helado
de maracuyá con una hoja de menta. Riquísima, muy buena
la crema y el helado. Se pidió uno a 5,00 €. Con el descuento
se queda en 3,50 €.
Pisco presente. Espuma de pisco con fruta osmotizada: Lo
sirven en una copa. Es un Gin Tonic de pisco con frutas. Muy bueno.
Se pidió uno
a 5,00 €.
Con el descuento se queda en 3,50 €.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron tres cafés, dos de ellos descafeinados y una infusión
de poleo menta.
Los cafés salen a 2,00 € y
a 1,50
€ la infusión. Con el descuento se quedan en 1,60
€ y 1,05 €
Vinos:
Valtravieso crianza 2013: Vino
tinto con la denominación de origen Ribera del Duero. De las bodegas
del mismo nombre, (valtravieso.com).
Está elaborado con uvas de la variedad Tinto Fino,
Cabernet Sauvignon y Merlot. Pedimos dos botellas, el precio en la carta
es de
22,00 € cada
una. El precio aproximado de venta al público
en una tienda es de 13,50 € la botella, por lo que el restaurante
lo vende sobre un 65% más caro que el
precio de venta al público en un comercio.
Copas: No invitaron a chupitos.
Servicio: Correcto y algo despistado. Se olvidaron
de traer los platos para servir. Se ofrecieron a traer un poco de chocoto
para probarlo, una salsa picante, y también se les olvidó y
hubo que recordárselo. Correctamente uniformados.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 60,7% corresponde a comida y el 39,3% a bebida.
La carta y la factura: Ambas contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario
final: Restaurante de comida fusión con base en la
cocina peruana y toques catalanes. Cuenta con un gran salón
con una decoración minimalista. Servicio correcto. Platos
buenos y bien presentados. Factura correcta, los precios figuran
con el
I.V.A. tanto en la carta
como en la factura. Al reservar por medio de "ClubKviar" nos
ofrecen un descuento del 30% sobre la factura. Nos ahorramos 60,45 €.
Sin el descuento la comida hubiera costado 50,38 € por persona
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.