"Cristóbal, Maestro Asador,
pionero en Madrid del horno de leña, elabora con mimo el cordero
y el cochinillo asado en su horno artesano de adobes, hechos por él
mismo, de barro y paja, alimentado de leña de encina, como manda
la antigua usanza. Siempre es un gusto descubrir que existen personas como
Cristóbal, que disfrutan con su trabajo. De su vocación por
la hostelería hizo su profesión, y su
amor por su tierra Segovia, le llevó a fundar en Madrid en 1967
Asador Cristóbal, para ofrecer junto a su familia la rica gastronomía
segoviana. Desde el principio acompañando siempre a Cristóbal,
ha estado Sabina, su mujer, una compañera inseparable en el trabajo,
que lleva oficiando todos estos años con verdadera maestría
y su público se lo reconoce. Asador Cristóbal es una referencia
en Madrid, en lo que a asados se refiere, si Ud. es exquisito del asado
tiene una cita obligada en la C/ Pinos Alta,
23 de Madrid. En Asador Cristóbal disfrutará de un suculento
cordero asado al estilo de Sepúlveda, de un exquisito cochinillo
asado como se hace en Segovia, de sus fabulosas carnes cocinadas a las
brasas de carbón,
de sus ricas morcillas de la tierra, de las inigualables croquetas de la
casa, de los judiones de la Granja. Descubrirá el placer de una
buena mesa, acompañada por su
rica bodega, en un ambiente tranquilo y acogedor, con un trato amable,
casi familiar que le hará sentir estar en su casa."
(Extraído de su página
web)
Fundado en:
1967 por Felicísimo Cristóbal
y Sabina Fresnillo
Chef:
Sabina
Fresnillo
Jefe de sala:
Olga Cristóbal Fresnillo
El precio
medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 40 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Tomamos
cinco, cuatro en la pequeña barra del asador y otra
en la mesa.
Con las dos primeras trajeron unas aceitunas con hueso, con las
dos siguientes nada. Se solicitó que nos pusieran
un aperitivo acompañando a las cervezas y nos pusieron un
platito de torreznos. Para la copa que se pidió en la mesa
se requirió
de nuevo unos torreznos de aperitivo, pero el camarero nos dijo
que ya no
quedaban y no nos ofreció otra alternativa. Las olivas normales,
los torreznos
exquisitos.
El tercio
sale
a 2,75
€.
Nombre: Cristóbal,
es el apellido de la familia dueña y fundadora del restaurante.
Carta
en la web: Si, sin fotos ni precios.
Carta de
vinos en la web: No.
Local: Está situado en el barrio de Tetuán,
en una bocacalle de Bravo Murillo. La fachada simula un caserón
con paredes de piedra. La puerta y las dos ventanas
que dan al exterior son de madera, al igual que los dinteles que
las rematan. Las tres
están protegidas por rejas. En la parte superior izquierda,
sobre la puerta y sobre una de las ventanas, hay un cartel con letras
rojas sobre
fondo negro cuya leyenda, "CRISTOBAL ASADOR", lo identifica.
A continuación
se termina con un
tejadillo. Delimitando el local, a cada lado, dos faroles de
forja. Una vez dentro, en frente, hay una pequeña
barra de bar
desde
la cual
se puede apreciar,
al fondo, el horno de asar. A la derecha, la puerta que da acceso
al salón. El comedor es amplio y rectangular con una extensión
al fondo que se puede usar como reservado. Está decorado
de forma rústica. El techo simula sujetarse por una serie
de vigas de madera barnizada que se apoyan en columnas y pilares
del mismo
tipo. Las ventanas, también de madera, tienen vidrios opacos
y están cubiertas por cortinas con telas rústicas.
Un zócalo a media
altura,
hecho de tablones, rodea el salón dándole
a la
estancia
un
carácter más cálido. Las paredes son blancas
y están repletas, tanto de cuadros y fotografías
de visitantes famosos, como de trofeos de caza. Del techo, igualmente
blanco,
cuelgan
una lámpara con
cadenas, tipo medieval, que junto con los faroles situados en las
columnas proporcionan una iluminación adecuada al local.
El suelo está compuesto de baldosas pequeñas de
barro cocido. Las mesas, no muy grandes, son cuadradas y las sillas,
de madera clásica,
llevan un cojín para intentar hacerlas más cómodas.
La separación
entre mesas parece adecuada. Sobre las mesas un tapete rojo y encima
un mantel blanco, al igual que las servilletas. La vajilla de porcelana
blanca y barro, tradicional, algunos platos estaban decorados
con un borde marrón
ya desgastado
por
el uso. La cubertería clásica. Ponen el mismo tipo
de copa para agua que para vino. Nos pusieron en una esquina, en
una mesa cuadrada
formada por la unión de cuatro, que aunque dejaba bastante
espacio en el centro, los comensales no estaban holgados.
Comensales:
Justo, Raúl, Antonio Arnáiz, Ricardo, Antonio de la Poza,
Carlos y Antonio Ávila.
Pan: Se trata de una torta de pan caliente. No lo
sirven individualmente, ni hay plato para colocarlo. Trajeron
dos paneras,
cada una con
media
torta. Posteriormente se pidió más. Estaba bueno. El servicio de pan
por persona lo cobran a 1,95 €.
Aperitivo: Pusieron un platito de torreznos. Por los datos
de la factura, que indican dos, debían de haber puesto otro, pero
uno de ellos lo adelantaron en la barra como aperitivo de las cervezas y
ya no
les
quedaban.
Los torreznos
una delicia. Están cortados en finas tiras y son crujientes a la vez
que conservan su sabor y textura.
Entrantes:
Morcilla segoviana: Se nos aconsejó pedir
dos medias raciones.
La sirven en cazuela de barro para que conserve el calor. La morcilla,
de arroz, estaba muy buena con un ligero toque picante. La ración
de morcilla cuesta 8,50 €, la media ración, que no figura
en carta, la cobran a 7,50 €. Dado que en media ración
entran seis trozos, y se indicó que queríamos probarla todos, con una
ración
hubiera sido suficiente para los siete.
Chorizo de la olla: Lo sirven en un plato llano grande.
En el centro el chorizo, solitario y bañado en aceite. Lleva
marcado unos cortes a cuchillo. A pesar de la grasa que lo
acompaña
estaba algo seco. De sabor bueno. Se pidieron
dos
raciones
a 4,50 € cada una.
Tomate con ventresca: Lo traen en un plato llano.
El tomate cortado a gajos ocupa la parte central, por encima
cebolla cortada y radialmente unas lascas de ventresca, se adereza
con vinagre de Módena y se completa con unas aceitunas. Plato
bien aliñado, fresco y muy bueno. Se pidieron dos raciones,
cada una de las cuales la cobran a 15,00 €.
Platos principales:
Cochinillo: Lo traen, con ayuda de una mesita, en
dos recipientes grandes de barro, medio cochinillo en cada uno. A continuación
lo sirven en platos individuales, primero la porción de cochinillo
y luego, rociándolo por encima, el jugo del asado. El cochinillo
estaba delicioso, tierno, con la piel crujiente, en su punto,
bien hecho, muy bueno. Aunque no afectó al sabor de la carne,
la corteza contenía exceso de sal. Se pidieron seis raciones. Cada
una la cobran
a 20,00
€, por lo que en la factura debería figurar seis raciones
de cochinillo a un total de 120,00 €, sin embargo lo que cobraron
fue un cochinillo
asado a 132,00 €.
Ración de cordero asado: Lo sirven igualmente
en un recipiente de barro. Estaba bueno. No ha quedado constancia fotográfica.
La ración la cobran a 23,00 €.
Ensalada de la casa: Acompañando al cochinillo
y al cordero pusieron dos recipientes de ensalada. Estaba
compuesta de
lechuga,
cebolla,
tomate y aceitunas. Buena y muy bien aliñada. Nos la ofrecieron
al servir los asados y pensamos que iba incluida como guarnición
de las carnes, como suele ser habitual, pero no, la ración la
cobran a 8,50 €.
Postres:
Tarta de yema: La sirven en plato llano. La
porción, de forma rectangular, ocupa el centro del plato y la
decoran con un chorreón serpenteante de sirope de caramelo.
No es la típica tarta
de yema, más bien se parece a un flan, pero estaba buena. Se pidieron
dos a 5,25 € cada una.
Torrija: Se presenta de forma similar a la tarta
de yema. La decoración adicional, en este caso el jarabe de
caramelo, si se mezcla con el producto, lo enmascara y pierde su originalidad.
Buena pero sin nada que destacar. Se pidieron
dos a 5,00 € cada una.
Sorbete de limón al cava: Lo sirven en copa
alta. Bueno. Pedimos tres a 5,25 € cada uno.
Tartas caseras: Nos obsequiaron con un plato de postres
caseros para degustar. Estaba compuesto por cuatro porciones, una
de tarta de yema, otra de tiramisú, buena, un poco de flan muy denso
y
contundente
y un poco de tarta de requesón, buena y muy suave.
Cafés
e infusiones:
Entre cafés e infusiones menta-poleo tomamos siete, todos al mismo
precio de 2,25 €.
Los acompañaron con unos roscos.
Vinos:
Linaje Garsea: Vino
rosado, con denominación
de origen Ribera del Duero. De las bodegas y viñedos del mismo
nombre (linajegarsea.com).
Elaborado con uva Tempranillo 100%. Bueno. Es el vino rosado de la casa,
pedimos una botella
a 9,50 €.
Arco de Morozán,
crianza 2011: Vino tinto, con la denominación de
origen Ribera del Duero. De la bodega La Asunción de Nuestra
Señora
(www.asunciongumiel.com).
Está elaborado con uva Tinta del país 100%. Aceptable. Es el vino
tinto de la casa, pedimos dos botellas a 14,00 € cada una.
Arzuaga crianza
2012: Vino tinto con denominación
de origen Ribera del Duero. De las bodegas de Arzuaga Navarro
(www.arzuaganavarro.com).
El vino está elaborado
con uvas 90% Tinto Fino, 7% Cabernet Sauvignon y 3% Merlot. Bueno.
Pedimos una botella a 24,00 €.
El precio aproximado de venta al público en
una tienda es de 17,50 € la botella, por lo que el restaurante
cobra sobre un tercio más del precio de venta al
público
en un comercio.
Copas: Invitaron a chupitos. Pusieron tres pequeñas
botellas de licor de yerbas, pacharán y orujo.
Servicio: Correcto y amable. Uniformados clásicamente.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 76,8% corresponde a comida y el 23,2% a bebida.
La carta y la factura: Tanto la carta como la factura
contienen precios con el I.V.A incluido,
como debe hacerse. La factura
contiene
errores. Se dejaron de cobrar una caña en la barra y otra en la mesa.
Cobran un servicio de pan adicional.
Comentario
final: Asador típico con aspecto y decoración
rústica. Servicio
correcto y amable. Mesa amplia aunque con espacio reducido para
comensales. Iluminación adecuada. Cochinillo muy bueno, delicioso,
bien asado y bien presentado. Detalles positivos: invitan a un plato
de degustación de postres caseros, invitan a chupitos
y
roscos con el café. Detalles negativos: Ponen dos medias raciones
de morcilla cuando con una ración era suficiente, cobran un cochinillo
en vez
de seis raciones, no
advierten
que la
ensalada de la guarnición se cobra aparte. Errores en la factura
de 3,55 € en contra del restaurante. El precio de la cena, por comensal
y sin incluir las cañas es de 51,69 €, alto para los tiempos que
corren.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.