Calle: Torpedero Tucumán, 32. Zona Chamartín. Madrid.
Teléfono: 91 359 04 84
Web:www.dondemarian.es
Fecha: 05 de abril de 2013
CENA:
PRESENTACIÓN:
Cocina vasco-navarra.
"En comidas y cenas. Los mejores platos de nuestra
carta. Ven a probarlo y disfruta de las mejores comidas vasco-navarras
en Madrid. Ahora, además, servicio de Comida para Llevar. Nuestras
especialidades en tu casa. Desde anchoas frescas y alubias de Tolosa, hasta
el mejor chuletón de buey a la parrilla o merluza en sal. Todo rematado
con un postre casero de queso Idiazábal o una exquisita tarta. También
te ofrecemos la posibilidad de elegir nuestro menú o nuestra combinación
especial de platos ligeros.
Donde Marian, siempre cerca de ti."
( Información extraída de su página
web )
Fundado en:
1994
Chef:
María Ángeles de la Peña
López
Precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 40 €.
COMENTARIOS:
Nombre: Donde
Marian. Es una forma coloquial de contestar a la pregunta ¿Dónde
vamos?
o ¿Dónde comemos?, y se refiere al nombre propio de la
propietaria del restaurante.
Marian
de la Peña: Se formó en los fogones de Juan
Mari Arzak. Una vez en Madrid, junto a una amiga, abrió el restaurante
Balzac, en el que colaboró inicialmente Iñaki Camba.
Continuó su
carrera profesional encargándose del restaurante Julián
de Tolosa. A mediados de los noventa montó su propio negocio,
Donde Marian.
Carta
en la web: Si,
con precios y sin fotos.
Carta de
vinos en la web: No.
Las cañas: Las tomamos en la propia mesa
del restaurante. Fueron ocho, con y sin alcohol. No venían acompañadas
de algo para picar y las tomamos con el aperitivo que había
en la mesa. Desconocemos el precio de las cervezas ya que en
la factura sólo aparece el apartado "barra" que
por el precio debe incluir también las copas de después
de la cena.
Local: Se encuentra en una zona tranquila del noreste
de Madrid, de fácil aparcamiento. Ocupa los bajos de un edificio
de viviendas. Entre la calle y el local hay un pequeño patio,
rodeado de rejas y celosías blancas, que en verano se usa
como terraza. Se accede al local por debajo de un toldo de tela verde,
el mismo color que la puerta, y que caracteriza al restaurante.
Al entrar, de frente, se encuentra un primer salón con un
pequeño bar y a la derecha se
entra en el que parece ser el comedor principal. Es rectangular,
de tamaño medio,
con una capacidad aproximada de cuarenta personas. Nos recibió la
dueña y nos acomodó en la única mesa redonda
situada en un extremo junto a la entrada. Las paredes están
cubiertas a media altura por un zócalo de madera pintada de
verde. La parte superior está empapelada
de amarillo. El techo, abovedado, tiene el mismo tono gualda, dándole
continuidad. Bajo él se extiende longitudinalmente una franja
de tela beige con ondulaciones que le da un aspecto informal.
Las ventanas, cuatro, tienen cortinas a juego con el zócalo.
Sobre sus lienzos se exponen regularmente pinturas, que están
a la venta, a modo de galería. En esta ocasión son
de Reyero. El suelo es rústico,
con losetas de barro separadas por yagas. Es el mismo que el del
patio. La iluminación, indirecta,
con focos que apuntan a los cuadros y lámparas en los poyetes de
las ventanas, es algo escasa. Las sillas son de madera, pintadas
de negro, con barrotes verticales en los respaldos y tapizadas en
estampados. Las mesas, salvo la nuestra, cuadradas y agrupadas según
necesidad. Los bajo manteles son de la misma tela y color que las
cortinas. Manteles y servilletas blancas. Vaso grande para el agua
o cerveza y copas para el vino. La vajilla clásica, blanca
con un borde verde
con detalles dorados. La cubertería también tradicional.
Comensales: Seis. Antonio Arnáiz, Raúl, Antonio de la Poza, Carlos, Justo y Antonio Ávila.
Pan: Son pequeñas chapatas individuales.
Junto con el aperitivo lo cobran a 2,20 € por persona. Con el cubierto
no hacen descuento.
Aperitivo:
Paté casero con
mermelada de arándanos: Pusieron
dos platitos para los seis. Normal, sin nada que
destacar.
Entrantes:
Alcachofas en salsa verde con almejas: Fuera de carta.
Lo sirven en un plato llano, cortadas por la mitad
y guisadas con almejas en la salsa. Las alcachofas blandas pero
sosas, las almejas buenas y la salsa sencilla e insípida. El
conjunto sin nada que destacar. Se pidió una ración.
El plato sale a 15,40 €. (9,24 € con descuento.)
Anchoas frescas fritas al ajillo: Se
presentan en un plato de barro con el aceite aun hirviendo.
Son unas diez anchoas, abiertas por la mitad, cubiertas de aceite,
con rodajitas de ajo frito y perejil cortado por encima. Estaban muy
buenas. Se pidió una ración a 8,80 € (5,28 € con
descuento.) La anchoa sale a 0,88 €.
Pelayos: Fuera de carta. Son los cuerpos de los chipirones,
rellenos de su propia cabeza y patas (tentáculos), a la plancha. Se
presenta en un plato llano, con un poco de lechuga y medio limón decorado.
Llegaron a la vez que las anchoas, no estaban mal aunque templados.
Se pidió una
ración a 20,10 € (12,06 € con descuento) Cada chipirón
sale a 1,67 €.
Pimientos del piquillo rellenos de changurro: Fuera
de carta. Vienen en una pequeña cazuelita cubiertos totalmente
por salsa. La salsa, de sabor potente a pimiento, es lo más
bueno del plato. Los
pimientos pequeños y el relleno es una masa suave que quiere
recordar al marisco. Pusieron ración y media en la cazuela para
que tocásemos a uno por cabeza. Cada ración
nos cuesta 21,26 €.
(12,76 € con
el descuento.) Es decir, la cazuelita sale a 31,90 € y cada pimientito
a 5,32 €.
Un precio muy elevado.
Foie fresco caramelizado con jugo de naranja: También
fuera de carta. Lo sirven en una fuente sobre una tabla de madera.
Las porciones de hígado están bañadas por la salsa
de cítricos. Se
acompaña con un plato de tostaditas de pan. Bueno. Se pidió una
ración
a 19,80 €. (11,88 € con descuento.)
Segundos:
Cogote de merluza al horno: Lo traen
en un plato llano con ajitos fritos, perejil y guindilla. Ración
adecuada. Preparación clásica. Muy bueno. Se pidieron
dos raciones, cada una a 24,20 €. (14,52 € con descuento.)
Merluza frita: La sirven en plato llano. Son dos
porciones rebozadas. Se acompaña de patatas fritas, algo aceitosas
y medio limón semejante al que acompañaba los Pelayos. Buena la merluza
y el rebozado. Se pidió un
plato a 23,10 €. (13,86 € con descuento.)
Lengua estofada: Fuera de carta. Lo tren en plato llano
cubierta de salsa y acompañada de las ya conocidas patatas fritas. Buena.
Se
pidió un
plato a 16,50 €.
(9,90 € con descuento.)
Bacalao encebollado: Se
presenta, como el resto, en plato llano. Una capa a base de pimientos
rojos, verdes y cebolla cortados lo cubre completamente. Sin nada que
destacar. Se pidió un
plato a 23,10 €. (13,86 € con descuento.)
Magre de pato a la brasa: Lo
sirven en un plato llano. Viene cortado y acompañado de patatas fritas.
De las patatas ya hablamos. El pato en su punto, crujiente por fuera
y rojo por dentro. Muy bueno, buenísimo. Se pidió un plato a 19,25 €. (11,55 € con
descuento.)
Postres:
Tatín de manzana y bola de helado: Lo sirven en
plato llano de postre. Es una porción de aproximadamente un cuarto
de tarta fina de manzana. Se pidió acompañada de una bolita
de helado de vainilla. La tarta bien, aceptable. Se pidió uno,
a 6,60 €.
(3,96 € con descuento.) No cobraron el helado.
Tarta de
chocolate con chocolate caliente: Lo traen en plato llano
de postre. Son dos rebanadas de tarta cubiertas de chocolate negro.
Buena, sabe a poco. Se pidió uno
a 5,50 €. (3,30 € con descuento.)
Leche frita: Fuera de carta. Se presenta
en un plato llano de postre. Una porción rectangular espolvoreada
con azúcar y canela. Muy buena. Se pidió uno a 6,60 €.
(3,96 € con
descuento.)
Sorbete de limón: En la carta figuraba sorbete
de limón al cava. Al pedirlo sin alcohol nos dijeron que no quedaba
bien batirlo sin alcohol por lo que lo ofrecieron como bolas de helado.
Trajeron
dos bolitas en un bol de cristal azul con dos canutillos de galleta. Cobraron
ración y media por las dos bolas. La ración sale a 5,50 €.
(3,3 € con
descuento.) La bola de helado sale a 4,13 €. Me pregunto... si
un postre y medio son dos bolas de helado, cuando pides de postre helados
variados
que
te ponen
... ¿una bola y un tercio?
Pastel ruso: Se pidió al no quedar flan de queso.
Lo sirven en plato de postre como el resto. Consiste en una porción
cuadrada de tarta
semejante
a un
bizcocho,
más
fina y delgada que una rebanada de pan de molde y rellena de una crema
de avellana. Se decora el plato con un chorreón de jarabe de fresa.
No está mal, sin nada que destacar. Se pidió uno a 5,50 €.
(3,30 € con descuento.)
Cafés
e infusiones: Se
tomaron tres cafés cortados, dos de ellos descafeinados y
tres infusiones menta-poleo. Cada bebida la cobraron a 2,75 €.
Vinos:
Gran Feudo Edición, selección
especial crianza 2008: Vino tinto con
denominación de origen Navarra. De las bodegas Julián
Chivite, (www.chivite.es). Elaborado
con uvas merlot, tempranillo y cabernet sauvignon. Bueno. Tomamos
dos botellas a 10,45 € cada una. El precio aproximado en la
calle es
de 5,20 €. Se multiplica 2,01
veces.
Martín Códax, Albariño: Con
denominación de origen Rías Baixas. Elaborado en las bodegas
Martín
Códax
(www.martincodax.com).
Bueno. Tomamos dos botellas cada una a 18,15 €. El precio
en la calle es de aproximadamente
8,95 €. Se multiplica 2,03
veces.
Copas: No
invitaron a chupitos. Se pidieron dos Martin Miller con tónica,
un ron Habana con coca cola y una manzana sin alcohol. Junto con las
ocho cañas
iniciales cobraron 60,61 €.
Porcentajes: Del
total de la factura, un 19,7% corresponde a cañas y copas (sin
descuento sería el 14,7%). Sin tener en cuenta las cañas
y copas, el 68,3% del precio de la cena corresponde a comida y el 31,7%
a bebida (sin descuento, sería el 77,6% y 22,4% respectivamente).
Servicio: Atento, esmerado y profesional. Aparte de la
dueña, que supervisa constantemente, están dos camareras
uniformadas con camisa y pantalón negros y un mandil gris a rayas.
Cambian de platos
en las primeras entradas y están pendientes de todo.
Comentario
final: Restaurante clásico de comida navarra. Con
buena materia prima y platos tradicionales de toda la vida. Anclado
en el pasado. Servicio profesional con atención esmerada.
Poca separación
entre mesas, salvo la nuestra, algo más alejada. Iluminación
muy justa. Al parecer sólo se llenó un comedor, unas
30 personas. Precios altos. Al hacer la
reserva
a través
de "el
tenedor", nos ahorramos un 29,6 % del total, en este
caso 103,84 €.
Sin esta oferta cada uno habría pagado 68,65 €, en lugar
de los 51,35 €, 17,30 € más.
No incluye el I.V.A. en la carta, como debe hacerse.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.