Calle: José Ortega
y Gasset, 75. Zona Salamanca. Madrid.
Teléfono: 91 401 82 52
Web: www.gasset75.com
Fecha: 29 de junio de 2012
CENA:
PRESENTACIÓN:
Cocina mediterranea y casera
.
Fundado en:
Mayo de 2010 en su nueva andadura.
Precio medio estimado por persona en
la fecha de la cena 35 €.
COMENTARIOS:
Nombre: Gasset 75. Hace referencia a la dirección del
local.
Carta en
la web: Si, con precios
Carta de vinos
en la web: Si, con precios
Entorno: En
el barrio de Salamanca, cerca de la plaza de Roma. En el mismo número,
a la derecha del portal, se encuentra el restaurante "El pescador",
al que acudimos en nuestra cena Nº 250.
Dificultades de aparcamiento, mejor
venir
en
transporte
público.
Las cañas: Las tomamos en la barra del
restaurante. Fueron dos rondas, en cada una se pidieron tres
cañas
dobles. Con las primeras pusieron de tapa unas finas rodajas de
chorizo
y salchichón
con
picos, con
las
segundas
unas aceitunas. Cada caña
la cobraron a 3,13 €.
Local: Se accede a través de
una puerta acristalada metida entre
la pared y un pequeño escaparate que da a la calle y muestra
diversas botellas de vino,
algunas
tipo magnum.
Los bajos del expositor, los marcos, la pared, el techo y el suelo
de la entrada están pintados de color gris oscuro. Lo mismo
que el enorme cartel con el nombre del local en letras blancas que
hay sobre
la puerta de entrada. En la acera,
se encuentra la terraza dividida por la entrada a una
cochera. Se entra directamente a un pequeño bar en el
que hay varias mesitas altas, con taburetes a juego
completamente vestidas para comer o cenar.
A la derecha está la barra, con capacidad para no más
de seis o siete personas. Al fondo a la izquierda, se accede mediante
unas escaleras,
al salón. A mitad de camino, en el descansillo, nos recibe
un gran espejo apoyado sobre la pared. Dentro del comedor nos situaron
en un pequeño reservado. Era un cuartito pequeño, sin
puerta. La decoración en tonos grises. Las paredes están tintadas
en claro en su parte
superior mientras que en la parte inferior están protegidas
por un zócalo, de media altura, de madera oscura. El techo
es blanco con un reborde gris oscuro. El suelo es de tarima, en color
madera. En uno de los laterales más anchos, enfrente de la entrada,
hay un espejo y una venta cubierta
por una cortina con franjas en tonos grises, negros y blancos.
En el resto cuadros con fotografías en blanco y negro con
el logotipo del restaurante, o algún detalle, resaltado en
rojo. La iluminación es aceptable y
se realiza sólo desde el techo por medio de dos focos y una
lámpara moderna, con bombillas de vela, imitando a una clásica.
Las sillas, pintadas en gris, son de madera, tipo oficina de los
años 60, con un
cojín incorporado
para
hacerlas
mas
cómodas. La mesa está constituida adosando dos cuadradas,
cada una de ellas vestida con mantel blanco sobre faldón
negro. Las servilletas blancas. La vajilla moderna,
blanca y con figuras vegetales en el borde, negras sobre blanco
ó viceversa, semejantes y a juego con el papel pintado que
cubre la columna y una de las paredes del bar. Algunos platos se
sirven
en
piezas
de
otras
vajillas.
Cubertería
actual. Vaso para el agua y copa para el vino.
Comensales: Seis.
Antonio
Arnáiz,
Antonio de la Poza, Raúl, Ricardo, Carlos y Antonio Ávila.
Pan: Lo
ponen en una cesta, metálica, con diversos tipos y tamaños.
Incluían pan blanco, integral, chapatitas, de pasas etc..., todo sobre
un lecho
de picos. A 2,02 € por
persona incluyendo aperitivo. No ponen plato para el pan.
Aperitivos: Crujiente
de langostinos con reducción de salsa de soja y miel. Pusieron
un platito el cuerpo de seis crustáceos fritos y envueltos en
una pasta fina. Al lado un recipiente con la salsa y sésamo encima.
Estaba muy bueno.
Entrantes:
Foie "Gasset" con compota de manzana. Se
presentan en una fuente alargada y rectangular. Sobre ella cuatro torres,
cada una de ella compuesta en su base de daditos de compota de manzana
y coronada con un cilindro de foie. Entre la fruta uvas pasas y alrededor
un chorreón de jarabe de fresa. Se acompaña por finas
rebanadas de pan tostado. Impactante
para
la
vista
y la boca.
Muy buena la combinación. El pan escaso, una pieza por comensal.
Pedimos una ración
a 19,44 €.
Croquetas caseras de jamón y carabineros. Sobre
plato llano seis croquetas, tres alargadas, las de jamón y otras
tantas redondas, las de carabineros. Están distribuidas alrededor
dejando el centro a unas aisladas patatas paja. Ambas muy
cremosas por dentro y crujientes por fuera. Se aprecia los trocitos
de jamón, no los de los carabineros que han debido quedarse
disueltos. Buenas. Las patatas, escasas y pasadas de sal. Se pidieron
dos raciones,
cada una a
10,80 €. La croqueta sale a 1,80 €.
Pulpo a la plancha sobre puré de patata. Lo
sirven en un plato llano, en el centro se sitúan las patatas en puré
y sobre ellas las rodajas de pulpo a la plancha. Alrededor, en forma
semicircular, un rastro de alioli. El
pulpo blando. Todo muy bueno. Se pidió una
ración
a 21,06 €.
Ceviche peruano
de corvina. El cebiche, ceviche en américa, según la R.A.E.
es un plato de pescado o marisco crudo cortado en trozos pequeños
y preparado en un adobo de jugo de limón o naranja agria,
cebolla picada, sal y ají. En este caso es de corvina y langostinos.
Se presenta en un plato hondo. Al fondo está la salsa de cítricos
con
trozos grandes de zanahoria, en ella el pescado desmenuzado y coronando
el plato tres langostinos. Se decora con un poco de lechuga. Bueno.
Se pidió un
plato a 20,52 €.
Segundos:
Merluza
a la bilbaína. La
sirven en un plato llano. Una rodaja junto a un conglomerado de patatas,
pimiento rojo, cebolla, etc.. por encima salsa. La merluza
no estaba mal aunque algo sosa. El plato
sale a 23,76 €.
Bacalao al
pilpil. Lo
sirven en un plato llano. La pieza de bacalao va en el centro con la
salsa pilpil por encima. Todo espolvoreado de hierbas. No está bien
conseguido.
Se pidió un plato a 22,68 €.
Solomillo de
ternera a la parrilla. Lo
sirven en plato llano, a un lado la carne y rellenando el espacio patatas
fritas tradicionales. La carne estaba en su punto. Muy bueno. Se pidió uno
a 23,76 €.
Atún
rojo con tirabeques. Se presenta en plato llano.
El atún está fileteado, mostrando el interior rojo y
menos hecho que el exterior. Se distribuye entre el centro y el borde
del plato, en
el
lado opuesto,
están los tirabeques
ordenados
radialmente como si de pétalos de flor se tratase. Los tirabeques
(Pisum Arvensis) son unas vainas, de la familia de los guisantes, con
unas
minúsculas semillas en el interior que se comen íntegramente
como verdura en la zona de Aragón y Cataluña. El atún
bueno y en su punto, a pesar de llegar templado a la mesa. Los
tirabeques,
crujientes y sabrosos. Se pidieron
tres platos
a
22,68 €.
Postres:
Panqueque
casero de manzana con helado. Se presenta en un plato llano
el panqueque y sobre el una bola de helado. El panqueque, según
la R.A.E. es una tortita que se hace con masa de harina, yemas de huevo
batidas y un poco de leche. Aquí lleva por encima filetes de manzana
y mermelada. El helado normal y el resto sin nada destacable.
Se pidió uno
a 6,48 €.
Sorbete
de limón al cava. Se sirve en una copa estrecha con
una pajita. Bueno sin nada
que destacar. Se pidió uno a 5,94 €.
Copa de helado. Lo sirven en un vaso con forma cónica.
Son dos bolas, una de avellana y otra de pistacho. El primero regular
y el segundo con sabor poco natural. Ambos con mucho hielo. Se pidió un
vaso a 4,86 €.
Tiramisú
artesano: Se sirve en plato llano una porción rectangular
del pastel con un chorreón de chocolate por encima. A pesar de parecer
industrial estaba bueno. Se pidió uno a 6,48 €.
Sopa de yogurt
con frutas. La
traen en recipiente semejante a un bol pero con forma cuadrada. La crema
de yogurt está al fondo y sobre ella, a un lado, un kiwi fileteado,
al otro, trozos de manzana y en el centro tres moras. Por encima un
chorreón de fresa. La fruta normal, el yogurt cremoso y bueno. Se pidió uno
a 5,96 €.
Cafés
e infusiones: Tomamos cuatro cafés, dos de ellos con
hielo, y dos poleos menta. Todos
al mismo precio,
a 2,32 €
la unidad. Nada que destacar.
Vino:
Pazo Barrantes: Vino
blanco joven, Albariño, añada 2011, denominación
de origen Rias Bajas, de las bodegas del mismo
nombre (www.marquesdemurrieta.com/pazo.html).
Pedimos dos botellas. Frio y muy bueno.
Cada una costó 21,60 €. El precio aproximado de
venta al público en una tienda es de 13,00 €. En la factura figura
un vino diferente.
Summa Varietalis: Vino
tinto crianza 2006. Con denominación de origen Dominio de
Valdepusa. De las bodegas del Marques de Griñón (www.pagosdefamilia.es).
Elaborado con uvas de las variedades syrah, cabernet sauvignon y petit
verdot. Bueno.
Pedimos una botella a 30,24 €. El precio
aproximado de venta al público en una tienda es de 17,50 € la
botella.
Copas: Nos
invitaron a chupitos.
Servicio: Escaso y consecuentemente lento. Tardaron
a la hora de tomar nota de la comanda, a la hora de servirla, entre
primeros y
segundos
y entre
estos y los postres. Se olvidaron del agua y hubo que reclamarla. No
estuvieron pendientes cuando se termino el pan. Se olvidaron traer
un café y una infusión de menta poleo. No ponen plato para el pan. Los
camareros van correctamente uniformados.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, el 9,4% corresponde a las cañas.
Sin incluir las cañas,
el 53,3% corresponde a comida y el 42,7% a bebida. Sin el descuento
los porcentajes serían de un 72,0% y un
28,0% respectivamente.
La carta y
la factura: El
8% de I.V.A no se incluye en los precios de la carta como debe de
hacerse.
De no ser por el descuento la cena hubiera costado 69,95 € por persona,
en lugar de 40,03 €.
Comentario
final: El local ha pasado por varias manos y diversos
tipos de cocina. En esta última etapa se centra en la cocina
casera y mediterránea.
Local decorado en blanco y negro
con tonos grises. Comida bien presentada. Servicio escaso y lento.
El
local
se encontraba
lleno, quizás por su oferta de rebaja del 50% en los platos bajo
ciertas condiciones.
Trato cordial. A principios de este año, uno de los dos dueños,
Ricardo García, ha montado su propio restaurante: Donde Ricky.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.